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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Chihuahua • Nota • 5 de septiembre de 2026

La Odisea de Maru: entre cíclopes, Ítaca y un municipio que solo quería su corte de caja

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La Odisea de Maru: entre cíclopes, Ítaca y un municipio que solo quería su corte de caja
Los informes de gobierno suelen abrir con un "buenas noches" y un agradecimiento al presídium. El de la capital abrió con literatura clásica. La gobernadora del estado tomó el micrófono como discurso inaugural y, en lugar de bacheo, entregó una lectura comentada de la Odisea: comparó a la ciudad con Ítaca, se citó a Cavafis, evocó a Odiseo navegando "el mar abierto" que resultó ser el estado con sus 250 mil kilómetros de retos, y advirtió que "vienen los cíclopes que quieren imponer el miedo". El público, que llegó por un informe municipal, recibió gratis un curso de mitología griega.

El momento cumbre no fue una cifra ni una obra, sino una lágrima. Al hablar de salud, la mandataria se conmovió hasta el llanto y soltó la frase que se llevó los aplausos: "aquí sí tenemos para tratar el cáncer". Emotivo, sin duda. También revelador: cuando el dato más contundente de un corte de caja municipal es una comparación implícita con la Federación, uno entiende que el escenario dejó de ser un informe y se volvió un mitin de precampaña con acompañamiento de arpa.

Se entiende la estrategia. Es más difícil auditar una metáfora que un presupuesto. Nadie puede pedirle a un cíclope su comprobante fiscal, ni exigirle a Ítaca que explique por qué el relleno sanitario tiene año y medio de vida útil. La épica tiene esa ventaja: convierte los baches en "pruebas del viaje" y los pendientes en "sirenas que hay que resistir". Homero, de haber sabido, cobra regalías.

El cierre fue de manual: la gobernadora le pidió al alcalde llevar "estos resultados a cada rincón de esta maravillosa tierra" —traducción del griego: ve por la gubernatura— y ambos remataron el evento tomados de la mano y bailando. Un informe que empezó con la Odisea terminó con verbena. Faltó que Penélope tejiera el spot.

Que conste: emocionarse en público no es delito y la retórica es parte del oficio. Pero mientras en el escenario el estado era una tierra homérica de héroes y monstruos, en el estado real la gente seguía formada para su pipa de agua y esquivando baches muy poco mitológicos. Ítaca está bien para el discurso. El problema es que los ciudadanos no viven en Ítaca: viven en Chihuahua, y a Chihuahua todavía no le llega el agua por decreto poético.