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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Ciudad de México • Digest • 5 de septiembre de 2026

Boletín de la patria en descuento: tamales, torres y el pronóstico del ya merito

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Boletín de la patria en descuento: tamales, torres y el pronóstico del ya merito
Amanece la capital y el termómetro moral marca temporada de rebajas. Desde Washington, un vecino con megáfono dorado decretó que México no tiene nada que ofrecerle salvo "tamales picantes y tomates", que si dejara de comerciar con nosotros no perdería nada y que bastaría "una sola firma". Uno agradece la sinceridad: por fin alguien reconoce, en cadena nacional ajena, que el tamal es un activo estratégico. Que le pregunten a cualquiera que ha hecho fila un 2 de febrero si el tamal no mueve economías, alianzas y rencores. Lo del jitomate ya es puntería: descalificar justo al ingrediente sin el cual su salsa cátsup patriótica sería agua roja. Nosotros, humildes, tomamos nota: si somos país de tamales, que tiemblen, porque no hay imperio que resista un buen atole a las siete de la mañana.

Mientras al norte nos tasan por kilo, en el Palacio del Ayuntamiento la jefa de Gobierno tomó café con media lista de Forbes. Clara Brugada se reunió con Carlos Slim, su hijo Carlos Slim Domit y el líder patronal Francisco Cervantes para, dijo, impulsar la inversión y el "bienestar para las familias". Nada como sentar al hombre más rico del país a hablar del bienestar de los demás: es como pedirle consejos de sed al mar. Slim Domit, generoso, prometió crecimientos "por encima del 4%". Ojalá ese 4% se baje del pizarrón y alcance al camión que uno espera cuarenta minutos, pero soñar es gratis y, por ahora, lo único gratis.

Hablando de sueños guajiros, Morena ya se ve ganando 15 de las 16 alcaldías en 2027 y hasta la mayoría calificada. El diputado Ramírez Cuéllar puso especial cariño en la Cuauhtémoc y avisó que quiere "arrebatar" Coyoacán, Miguel Hidalgo y Cuajimalpa. Todo esto, aclaró, sin estar en proceso electoral, faltaba más: es apenas una reunión de perfiles para ver quién le entra, un casting sin escenario, una boda sin novia pero con mesa de regalos. Consuela saber que en este país se cuentan los votos con dos años de anticipación; a ese paso, para 2027 solo faltará ir a validar el pronóstico.

Y de pronósticos sabemos: nos anuncian 56 frentes fríos y un Niño que viene "muy fuerte", con probabilidad cercana al 100% de quedarse hasta febrero. Cien por ciento de certeza climática en un país donde lo único igual de seguro es el aumento del gas. Saque la chamarra, la cobija y la resignación: el mismo cielo que nos manda granizo en mayo ahora promete disciplina germánica de nueve frentes en diciembre. Ya veremos si el drenaje capitalino, ese gran optimista, opina lo mismo.

En tierra, la ciudad sigue creciendo hacia arriba sin pedirle permiso a nadie. En la Benito Juárez, vecinos de Américas Unidas cuentan tres obras, una demolición y una preventa en apenas tres manzanas: la colonia se reproduce por gemación. En Coyoacán, el Invea clausuró la torre de Square Coyoacán por el detalle menor de no tener registro de manifestación de construcción —levantar primero y avisar después, esa noble escuela— mientras Xoco defiende su amparo. Traducción: se erigen setenta y cuatro mil metros cuadrados de certeza inmobiliaria sobre un terreno de dudas jurídicas. El agua no alcanza, el cajón de estacionamiento tampoco, pero la maqueta se ve preciosa.

De estacionamientos mejor ni hablar: los repartidores de apps ya adoptaron banquetas y andadores de Plaza Universidad como base naval "por un acuerdo". Un acuerdo con quién, nadie sabe; seguramente con la misma entidad metafísica que autoriza las torres. La ciudad funciona a punta de acuerdos invisibles: alguien acordó que el peatón es opcional.

Por fortuna, no todo sube: algo bajó, y con estilo. México mandó barro negro de Oaxaca y talavera de Puebla a la estratosfera, en globo, para ver cómo aguantan la radiación cósmica. Por fin una noticia en la que lo que despega es el orgullo y no el precio del limón. Que el primer embajador nacional al borde del espacio sea una pieza de barro dice todo lo que somos: frágiles, hermosos y sospechosamente resistentes.

Y para cerrar el mes patrio, Coparmex calcula una derrama de 6 mil 700 millones de pesos por el Grito. La avenida Juárez ya se pintó de verde, blanco y rojo, lista para que gritemos "¡Viva México!" con toda la fe que no le tenemos al recibo de la luz. Consuélese: seremos país de tamales, pero el tamal, cuando quiere, también da para la fiesta. Nota al pie: gracias a la SIP, que esta semana recordó que criticar al poder es parte de la democracia. Lo decimos por si las moscas, no vaya a ser que este boletín también termine en una queja.