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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Jalisco • Nota • 7 de septiembre de 2026

Trump saca el plumón: rebautiza Nuevo México y amenaza con divorciarnos

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Trump saca el plumón: rebautiza Nuevo México y amenaza con divorciarnos
Hay pasatiempos de fin de semana muy respetables: ver futbol, asar carne, dormir la siesta. Donald Trump prefiere agarrar un mapa y ponerse creativo con la geografía ajena. Este fin de semana publicó en redes una imagen en la que la palabra 'México' aparece tachada sobre el estado de Nuevo México, reemplazada por la denominación 'New America', ocurrencia que después replicaron los canales oficiales de la Casa Blanca, no vaya a ser que se perdiera tan fina aportación cartográfica.

Conviene aclarar, para calmar corazones, que no existe ningún procedimiento legislativo ni administrativo en marcha para el rebautizo. Los estados de la Unión Americana no cambian de nombre por orden ejecutiva ni por berrinche dominical; el de Nuevo México, además, viene de las expediciones del siglo XVI y sobrevivió intacto a su anexión en 1912. Vamos, que el nombre le ha durado más que varias generaciones de presidentes con plumón.

El detalle no cayó bien en la propia entidad. La gobernadora Michelle Lujan Grisham y los senadores Martin Heinrich y Ben Ray Luján salieron a defender la identidad histórica y cultural de la región, recordándole al vecino que la historia no se borra con un editor de imágenes.

Pero la ocurrencia no vino sola. En el mismo fin de semana, Trump lanzó tres dardos contra México, entre ellos la afirmación de que su país 'no perdería nada' si dejara de comerciar con nosotros y que bastaría una firma para terminar la relación comercial. Uno agradecería la sinceridad si no fuera porque la báscula del comercio no funciona con bravatas. Al final, el episodio deja una moraleja: al vecino le encanta borrar del mapa lo que no puede comprar, y tacharle el nombre a un estado sale mucho más barato que gobernarlo. Por lo pronto, Nuevo México sigue llamándose Nuevo México, para desconsuelo del plumón presidencial.