Cooperación y no subordinación: Michoacán se transforma 'como nunca antes' (menos el acuaférico)
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Amaneció el domingo con una frase para enmarcar. La presidenta explicó desde Monterrey que con el vecino del norte habrá "cooperación y no subordinación", palabras tan bonitas que deberían venir impresas junto al recibo del agua. Porque si de relaciones dispares hablamos, en Michoacán somos catedráticos: llevamos décadas cooperando con el organismo del agua sin que el organismo coopere de vuelta. Nosotros ponemos la paciencia; ellos, el comunicado.
Hablando del líquido vital: el acuaférico, esa obra de 45 millones de pesos pensada para más de 100 colonias del norte de Morelia, promete concluir "este año". Lo notable no es el "este año", sino que lo dijeron con la cara seria, después de "varios retrasos", que en el argot local significa "desde que usted tenía otro peinado". A este paso, el acuaférico y el cometa Halley se van a topar en la esquina, y me late que el cometa llega primero, saluda y se vuelve a ir.
Mientras el agua no fluye, la política sí, y con presión de sobra. En Zacapu se anunció que el municipio se transforma "como nunca antes", adjetivo que todo alcalde mexicano trae tatuado en el paladar desde antes de tomar protesta. Arrancó la pavimentación junto a un jardín de niños —bendito sea el asfalto que cuida a los chamacos— aunque uno sospecha que el verbo "arrancó" está haciendo trabajo forzado en ese boletín. Ojalá la calle avance tan rápido como el gerundio.
En Morelia, mientras tanto, una diputada local fortalece "La Bigotiza", que no es un antojito ni una barbería, sino un movimiento territorial en respaldo a cierto proyecto que todos ubicamos. Su aportación estelar de la semana: un torneo de ajedrez infantil bautizado "Jaque Mate Indómito". Nada grita "organización de base" como enseñarle a los niños a mover peones y a sacrificarlos por el rey; metáfora que ni mandada a hacer para la temporada electoral que se asoma.
No se queda atrás Movimiento Ciudadano, que inauguró en Uruapan una "Casa Ciudadana" con su respectivo "Mercadito Naranja". Uno ya no sabe si va a una asamblea o a un tianguis, pero hay que reconocerlo: ahí sí hay producto en el mostrador, y de un solo color. Todo muy naranja, tan naranja que hasta las propuestas salen con vitamina C.
Para que la fiesta democrática esté completa, el instituto electoral recibió a dos partidos nuevos, que llegaron pidiendo "igualdad e imparcialidad", como quien entra a la fila del tortillero pidiendo que a nadie le den más. Ya son nueve fuerzas en la llamada "herradura de la democracia", herradura que a este ritmo va a necesitar un caballo del tamaño del estado para calzar. Nueve partidos para un electorado que, cuando le preguntas por cuál va, contesta lo mismo que por el acuaférico: "ahí vamos".
En el bloque opositor tampoco se aburren. Se informó que "no está decidido" quién encabeza la gran alianza para "sacar a Morena": suena un cortejo entre el tricolor, el blanquiazul, los naranjas y hasta el Movimiento del Sombrero, coalición cuyo organigrama se lee más como cartelera de palenque que como boleta. Y desde la otra orilla, otra diputada advirtió que "unidad es no golpear debajo de la mesa", lo cual confirma la vieja sospecha michoacana: arriba de la mesa, se golpea con toda confianza y hasta con testigos.
Cierro con lo urbano. En el Centro Histórico de Morelia clausuraron unas estructuras metálicas trepadas en las azoteas, colocadas —según el ayuntamiento— sin permiso y con riesgo. Diez meses tardó la autoridad en notar los fierros; para ser justos, en una ciudad Patrimonio de la Humanidad uno aprende a mirar hacia el pasado. Y una buena, de a de veras: del 7 al 20 de septiembre reparten chips con 4 GB gratis para estudiantes nicolaitas. Cuatro gigas al mes, suficientes para bajar el mapa del acuaférico y comprobar, con datos gratis, que sigue en obra.
Feliz lunes, michoacanos. Cooperación y no subordinación: usted coopere, que del resto ya se encargan ellos.
Hablando del líquido vital: el acuaférico, esa obra de 45 millones de pesos pensada para más de 100 colonias del norte de Morelia, promete concluir "este año". Lo notable no es el "este año", sino que lo dijeron con la cara seria, después de "varios retrasos", que en el argot local significa "desde que usted tenía otro peinado". A este paso, el acuaférico y el cometa Halley se van a topar en la esquina, y me late que el cometa llega primero, saluda y se vuelve a ir.
Mientras el agua no fluye, la política sí, y con presión de sobra. En Zacapu se anunció que el municipio se transforma "como nunca antes", adjetivo que todo alcalde mexicano trae tatuado en el paladar desde antes de tomar protesta. Arrancó la pavimentación junto a un jardín de niños —bendito sea el asfalto que cuida a los chamacos— aunque uno sospecha que el verbo "arrancó" está haciendo trabajo forzado en ese boletín. Ojalá la calle avance tan rápido como el gerundio.
En Morelia, mientras tanto, una diputada local fortalece "La Bigotiza", que no es un antojito ni una barbería, sino un movimiento territorial en respaldo a cierto proyecto que todos ubicamos. Su aportación estelar de la semana: un torneo de ajedrez infantil bautizado "Jaque Mate Indómito". Nada grita "organización de base" como enseñarle a los niños a mover peones y a sacrificarlos por el rey; metáfora que ni mandada a hacer para la temporada electoral que se asoma.
No se queda atrás Movimiento Ciudadano, que inauguró en Uruapan una "Casa Ciudadana" con su respectivo "Mercadito Naranja". Uno ya no sabe si va a una asamblea o a un tianguis, pero hay que reconocerlo: ahí sí hay producto en el mostrador, y de un solo color. Todo muy naranja, tan naranja que hasta las propuestas salen con vitamina C.
Para que la fiesta democrática esté completa, el instituto electoral recibió a dos partidos nuevos, que llegaron pidiendo "igualdad e imparcialidad", como quien entra a la fila del tortillero pidiendo que a nadie le den más. Ya son nueve fuerzas en la llamada "herradura de la democracia", herradura que a este ritmo va a necesitar un caballo del tamaño del estado para calzar. Nueve partidos para un electorado que, cuando le preguntas por cuál va, contesta lo mismo que por el acuaférico: "ahí vamos".
En el bloque opositor tampoco se aburren. Se informó que "no está decidido" quién encabeza la gran alianza para "sacar a Morena": suena un cortejo entre el tricolor, el blanquiazul, los naranjas y hasta el Movimiento del Sombrero, coalición cuyo organigrama se lee más como cartelera de palenque que como boleta. Y desde la otra orilla, otra diputada advirtió que "unidad es no golpear debajo de la mesa", lo cual confirma la vieja sospecha michoacana: arriba de la mesa, se golpea con toda confianza y hasta con testigos.
Cierro con lo urbano. En el Centro Histórico de Morelia clausuraron unas estructuras metálicas trepadas en las azoteas, colocadas —según el ayuntamiento— sin permiso y con riesgo. Diez meses tardó la autoridad en notar los fierros; para ser justos, en una ciudad Patrimonio de la Humanidad uno aprende a mirar hacia el pasado. Y una buena, de a de veras: del 7 al 20 de septiembre reparten chips con 4 GB gratis para estudiantes nicolaitas. Cuatro gigas al mes, suficientes para bajar el mapa del acuaférico y comprobar, con datos gratis, que sigue en obra.
Feliz lunes, michoacanos. Cooperación y no subordinación: usted coopere, que del resto ya se encargan ellos.