En Chihuahua no manda el miedo, pero sí manda el recibo del gas
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Lunes de septiembre y el estado amanece con la autoestima institucional por las nubes. La gobernadora anunció el desmantelamiento de un narcolaboratorio con capacidad para producir metanfetamina a escala industrial en las inmediaciones de Parral, y de paso soltó la frase de la temporada: "En Chihuahua no mandan los criminales. En Chihuahua no manda el miedo". Bonita, contundente, digna de imán de refrigerador. Lo único que sí manda, faltó decir, es el precio del gas LP: la próxima semana Jiménez y López pagarán el más caro de la región sur, superando a Parral y a Camargo. Traducción: nos libramos de las metanfetaminas, pero no del recibo que le baja las revoluciones a cualquiera. Un aplauso para la vigilancia aérea y otro, más tembloroso, para la cartera.
El hallazgo, claro, no tardó en volverse pelota política. Un diputado federal panista salió a explicar que atacan a la gobernadora precisamente por haber golpeado ese laboratorio, al que describió como una supuesta "caja chica". Del otro lado, la costumbre nacional: nadie sabe, nadie supo, y el alcalde del municipio señalado sigue, según el propio legislador, cómodamente al margen de la conversación. Es el género literario favorito de la política mexicana: el thriller donde todos los sospechosos tienen coartada y ninguno tiene micrófono.
Mientras tanto, en la capital del país de al lado, el vecino del norte volvió a hacer de las suyas: publicó una imagen de México y Canadá pintados con los colores de su bandera, sin una sola línea de explicación. Un mapa como quien manda un mensaje pasivo-agresivo a las tres de la mañana. Aquí no cundió el pánico: bastante tenemos con defender el kilo de gas como para andar defendiendo también el pantone del territorio.
En el terreno del músculo policial, la moda es el gadget. En Parral equiparon a 180 policías con cámaras de solapa "para respaldar evidencia ante denuncias ciudadanas", y en la capital el municipio alista la compra de tasers para 40 o 50 supervisores, porque necesitan, dicen, una alternativa para inmovilizar a personas agresivas. Entre la cámara que graba todo y el taser que paraliza a cualquiera, el ciudadano promedio ya no sabe si lo van a filmar, electrocutar o ambas en HD. Lo importante es que quede en la nube.
Hablando de nubes cargadas: en Ciudad Juárez el programa vecinal "El Cochino de la Semana" exhibió a una pipa de la Junta Municipal de Agua descargando aguas negras a cielo abierto, junto a un terreno que colinda con una primaria. Es decir, la institución encargada del agua sorprendida repartiéndola en su versión menos apetecible, y con público escolar. El director de Limpia agradeció las fotos ciudadanas que permitieron intervenir de inmediato, lo cual es admirable y a la vez inquietante: el sistema de vigilancia ambiental más eficiente del municipio es un vecino con celular y coraje.
En el capítulo de fauna urbana, la colonia Praderas de los Oasis vivió su propio suspenso: apareció una serpiente en la cochera de una vivienda tras días de reportes. Acudieron los bomberos, que en esta administración funcionan como Protección Civil, plomería emocional y control de reptiles, todo por el mismo sueldo. Ochenta y tres emergencias atendió en una semana la corporación de Parral, entre inundaciones, fugas de gas y picaduras de abejas. Si el heroísmo cotizara, ya andarían en la Bolsa.
Y porque la política nunca descansa, la dirigencia estatal del PAN anda coqueteando con el PRI y guiñándole el ojo a Movimiento Ciudadano para armar un "frente común" en defensa de Chihuahua. El PRI responde que no quiere "atropellar a la militancia", frase que en política suele preceder exactamente al atropellamiento. El detalle folclórico: mientras aquí se ensaya el abrazo tricolor, la dirigencia nacional de MC repite hasta el cansancio que en 2027 van solos. Es el romance más largo y menos correspondido de la temporada: uno manda flores, el otro ya cambió de número.
Cierre con nostalgia y prudencia: se anunció un simulacro estatal con hipótesis de sismo de 7.1 grados para el 22 de septiembre, justo cuando Parral recuerda "la noche eterna" de 1944, cuando el río se desbordó y cobró 70 vidas. Buena señal que ensayemos para el desastre. Ojalá algún día ensayemos también para el recibo del gas, que ese sí llega puntual, sin previo aviso y sin operativo aéreo que lo detenga.
El hallazgo, claro, no tardó en volverse pelota política. Un diputado federal panista salió a explicar que atacan a la gobernadora precisamente por haber golpeado ese laboratorio, al que describió como una supuesta "caja chica". Del otro lado, la costumbre nacional: nadie sabe, nadie supo, y el alcalde del municipio señalado sigue, según el propio legislador, cómodamente al margen de la conversación. Es el género literario favorito de la política mexicana: el thriller donde todos los sospechosos tienen coartada y ninguno tiene micrófono.
Mientras tanto, en la capital del país de al lado, el vecino del norte volvió a hacer de las suyas: publicó una imagen de México y Canadá pintados con los colores de su bandera, sin una sola línea de explicación. Un mapa como quien manda un mensaje pasivo-agresivo a las tres de la mañana. Aquí no cundió el pánico: bastante tenemos con defender el kilo de gas como para andar defendiendo también el pantone del territorio.
En el terreno del músculo policial, la moda es el gadget. En Parral equiparon a 180 policías con cámaras de solapa "para respaldar evidencia ante denuncias ciudadanas", y en la capital el municipio alista la compra de tasers para 40 o 50 supervisores, porque necesitan, dicen, una alternativa para inmovilizar a personas agresivas. Entre la cámara que graba todo y el taser que paraliza a cualquiera, el ciudadano promedio ya no sabe si lo van a filmar, electrocutar o ambas en HD. Lo importante es que quede en la nube.
Hablando de nubes cargadas: en Ciudad Juárez el programa vecinal "El Cochino de la Semana" exhibió a una pipa de la Junta Municipal de Agua descargando aguas negras a cielo abierto, junto a un terreno que colinda con una primaria. Es decir, la institución encargada del agua sorprendida repartiéndola en su versión menos apetecible, y con público escolar. El director de Limpia agradeció las fotos ciudadanas que permitieron intervenir de inmediato, lo cual es admirable y a la vez inquietante: el sistema de vigilancia ambiental más eficiente del municipio es un vecino con celular y coraje.
En el capítulo de fauna urbana, la colonia Praderas de los Oasis vivió su propio suspenso: apareció una serpiente en la cochera de una vivienda tras días de reportes. Acudieron los bomberos, que en esta administración funcionan como Protección Civil, plomería emocional y control de reptiles, todo por el mismo sueldo. Ochenta y tres emergencias atendió en una semana la corporación de Parral, entre inundaciones, fugas de gas y picaduras de abejas. Si el heroísmo cotizara, ya andarían en la Bolsa.
Y porque la política nunca descansa, la dirigencia estatal del PAN anda coqueteando con el PRI y guiñándole el ojo a Movimiento Ciudadano para armar un "frente común" en defensa de Chihuahua. El PRI responde que no quiere "atropellar a la militancia", frase que en política suele preceder exactamente al atropellamiento. El detalle folclórico: mientras aquí se ensaya el abrazo tricolor, la dirigencia nacional de MC repite hasta el cansancio que en 2027 van solos. Es el romance más largo y menos correspondido de la temporada: uno manda flores, el otro ya cambió de número.
Cierre con nostalgia y prudencia: se anunció un simulacro estatal con hipótesis de sismo de 7.1 grados para el 22 de septiembre, justo cuando Parral recuerda "la noche eterna" de 1944, cuando el río se desbordó y cobró 70 vidas. Buena señal que ensayemos para el desastre. Ojalá algún día ensayemos también para el recibo del gas, que ese sí llega puntual, sin previo aviso y sin operativo aéreo que lo detenga.