Ingresar | Crear cuenta

El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Ciudad de México • Nota • 8 de septiembre de 2026

El Metro es perfecto; el defectuoso es usted

Tamaño de letra
El Metro es perfecto; el defectuoso es usted
En un giro que la ingeniería mundial debería estudiar, la jefa de Gobierno explicó que las fallas de la Línea 1 del Metro no son mecánicas. El tren, aseguró, quedó impecable desde que se entregó renovado; lo que ocurre es que los usuarios activan las palancas de emergencia —porque perdieron un objeto o porque alguien se siente mal— y entonces el convoy frena. Es decir: la máquina funciona de maravilla hasta que la toca un ser humano.

Uno agradece la aclaración, porque durante meses el pasajero de la Línea 1 vivió engañado creyendo que los atrasos eran culpa del tren. Resulta que no: la culpa era de su propia fragilidad. La próxima vez que se sienta mal en el andén, contenga el desmayo por respeto a los intervalos de dos minutos. Medio millón de personas usan esa línea a diario y todas, sin saberlo, son sospechosas de sabotaje emocional.

El razonamiento tiene una elegancia perversa: si la falla nunca es mecánica, entonces nunca hay que reparar nada. Basta con reeducar a medio millón de capitalinos para que no jalen la palanca que, curiosamente, se instaló para que la jalaran. Se llama "de emergencia", pero al parecer su uso correcto es no usarla jamás.

Lo mejor es que la versión se sostuvo con datos: no hay falla mecánica registrada, dicen, desde la reinauguración. Perfecto. Cuando la explicación oficial de por qué se detiene el tren es "porque ustedes lo detienen", ya no estamos ante un problema de transporte, sino ante un problema de fe. El usuario paga su boleto, espera su convoy y, si acaso se marea, que aguante como los adultos mayores que sí van a votar.

Que quede claro para la posteridad: el Metro capitalino no se descompone. Se ofende. Y cada palanca activada es un recordatorio de que la infraestructura ya está lista; los que seguimos en pruebas somos nosotros.