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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Nuevo León • Nota • 8 de septiembre de 2026

San Pedro descubre que el estacionamiento más caro del estado no estaba en Valle Oriente

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San Pedro descubre que el estacionamiento más caro del estado no estaba en Valle Oriente
Durante años, San Pedro Garza García nos vendió la idea de que ahí la riqueza era discreta, elegante, de buen gusto. Este lunes, un cateo en la colonia Valle de San Ángel vino a corregir el mito: dos Ferrari, dos Lamborghini, una Cadillac Escalade y un Rolls-Royce, guardados en un edificio de departamentos como quien colecciona tazas. Valor estimado: cerca de 37 millones de pesos. Es decir, más de lo que muchos municipios invierten en un año en pavimento, pero en versión que hace 'vruum'.

Uno imagina la escena del estacionamiento: seis joyas de la ingeniería alemana e italiana, alineadas, mientras en el resto del área metropolitana los mortales pelean a codazos un cajón afuera del súper y rezan por no rayar el coche del vecino. Ahí, en cambio, el problema debía ser decidir cuál sacar a pasear el domingo sin llamar la atención.

Las autoridades estatales y federales llegaron desde temprano al llamado Edificio Del Ángel, sobre Roberto Garza Sada, y se llevaron la flotilla completa. No se trata, aclaremos, de un delito por tener buen coche —tener dinero no es ilícito—, sino de un aseguramiento dentro de una investigación en curso. Pero la estampa habla sola: en el estado donde cada aguacero deja árboles tirados y colonias sin luz, había seis vehículos que juntos cuestan lo que costaría destapar medio drenaje metropolitano.

Hay algo profundamente regio en la imagen. Aquí, donde el estatus a veces se mide en caballos de fuerza, la noticia no fue que existieran esos autos, sino que finalmente alguien los estacionara en la primera plana. El Rolls-Royce, símbolo universal de 'ya llegué', terminó siendo evidencia. La Escalade, que en ciertas zonas es prácticamente transporte escolar de lujo, hoy es inventario ministerial.

Y mientras la ciudad se pregunta de dónde salió tal colección, queda una moraleja muy de nuestra tierra: puedes tener seis autos de siete cifras, pero si la Fiscalía toca la puerta, el más rápido de todos no arranca. Ni el Ferrari corre más que una orden de cateo a las seis de la mañana.

Guarde usted su humilde coche donde pueda. Al menos, cuando llueva, nadie va a catearlo por sospechoso.