Miércoles con lluvia: en Jalisco no hay agua, pero hay explicaciones para aventar pa'rriba
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Amaneció lloviendo en medio Jalisco y, como manda la tradición, eso significó dos cosas al mismo tiempo y perfectamente contradictorias: que el cielo nos bañaba con ganas y que seguimos sin tener agua de la que se toma. Mientras el segundo acueducto Chapala–Guadalajara no aparece ni de milagro en el proyecto de presupuesto federal, el senador emecista de casa lo denunció con cara de asombro, y el dirigente nacional de Movimiento Ciudadano cerró con la frase más naranja del año: que la federación "tiene más recursos" para resolverlo. Traducción del tapatío al tapatío: el agua es un problemón que se arregla con la cartera de junto. Gobernamos Jalisco, sí, pero la tubería —resulta— es competencia de Palacio Nacional.
De la hidráulica a las matemáticas hay un solo paso, y los dos van cuesta abajo. Llegó la prueba PISA y confirmó que México quedó en el penúltimo lugar de la OCDE, con un retroceso de veinticinco años, que es justo la edad de los colectores que se andan botando en Tonalá. El gobernador reaccionó como todo buen funcionario ante una tragedia: pidió "los datos locales". Nada calma más a un padre de familia que saber que su hijo no sabe dividir, pero que alguien ya solicitó el oficio para enterarse con precisión de cuánto no sabe.
En el capítulo de fauna, Marina Vallarta nos regaló la postal del día: dos cocodrilos paseando por el malecón ante turistas nacionales y extranjeros, hasta que bomberos, Semarnat y la Patrulla Verde los trasladaron "a un sitio seguro". Conmovedor. En este estado, el único depredador que de verdad consigue reubicación garantizada es el que tiene escamas; los de dos patas siguen sueltos y hasta dan su informe de gobierno.
Y ya que hablamos de apetito: en un Costco de Aguascalientes, un señor al que el internet bautizó como cierto caballero de los garrafones explicó que llenó dos bidones de veinte litros con refresco de la máquina porque había comprado cien hot dogs —con su vasito de cortesía cada uno— y hasta amenazó con demandar a quien lo grabó. En el mismo país donde el huachicol de gasolina alcanza para estacionar Lamborghinis en San Pedro, el huachicol de refresco de dispensador alcanza, cuando mucho, para una demanda. Somos una nación de matices.
La política tampoco se quedó sin su dosis de poesía. En Hidalgo, un alcalde que defendía un crédito de siete millones ante su pueblo soltó, para tranquilizar a todos, la joya: "No me he robado ningún peso; si lo robé fue para dárselo a ustedes". Es, técnicamente, la rendición de cuentas más honesta que se ha escuchado en un informe: no niega, condiciona. Den gracias y no pregunten.
En Morena, mientras tanto, se consolida el nuevo deporte nacional: firmar acuerdos con fiscales de San Diego. Una senadora con licencia, que navegaba plácida rumbo a una candidatura ya preasignada, fue señalada de haber rubricado un acuerdo de colaboración con autoridades de Estados Unidos. Ella dijo que todo era un "mitote", palabra que en el diccionario mexicano significa "sí, pero no me lo comprueben". Es, según los reportes, la segunda figura del movimiento que encuentra en la frontera norte un inesperado interés por la verdad.
Y porque aquí el reciclaje es cosa seria, un regidor tapatío que hasta ayer coordinaba a los suyos en Morena amaneció militando en el Partido Verde, rumbo a 2027. Conmueve la coherencia ecológica de un instituto que, fiel a su causa, recicla hasta los políticos usados. Nada se tira; todo se reacomoda antes de la veda.
Así que cierre la llave —si es que sale algo—, guarde el paraguas y no se asome mucho al malecón. En el Jalisco de este miércoles, lo único que fluye con puntualidad no es el agua ni la educación: son las explicaciones. Y de esas, gracias a Dios y a la temporada de informes, no nos vamos a quedar sin servicio.
De la hidráulica a las matemáticas hay un solo paso, y los dos van cuesta abajo. Llegó la prueba PISA y confirmó que México quedó en el penúltimo lugar de la OCDE, con un retroceso de veinticinco años, que es justo la edad de los colectores que se andan botando en Tonalá. El gobernador reaccionó como todo buen funcionario ante una tragedia: pidió "los datos locales". Nada calma más a un padre de familia que saber que su hijo no sabe dividir, pero que alguien ya solicitó el oficio para enterarse con precisión de cuánto no sabe.
En el capítulo de fauna, Marina Vallarta nos regaló la postal del día: dos cocodrilos paseando por el malecón ante turistas nacionales y extranjeros, hasta que bomberos, Semarnat y la Patrulla Verde los trasladaron "a un sitio seguro". Conmovedor. En este estado, el único depredador que de verdad consigue reubicación garantizada es el que tiene escamas; los de dos patas siguen sueltos y hasta dan su informe de gobierno.
Y ya que hablamos de apetito: en un Costco de Aguascalientes, un señor al que el internet bautizó como cierto caballero de los garrafones explicó que llenó dos bidones de veinte litros con refresco de la máquina porque había comprado cien hot dogs —con su vasito de cortesía cada uno— y hasta amenazó con demandar a quien lo grabó. En el mismo país donde el huachicol de gasolina alcanza para estacionar Lamborghinis en San Pedro, el huachicol de refresco de dispensador alcanza, cuando mucho, para una demanda. Somos una nación de matices.
La política tampoco se quedó sin su dosis de poesía. En Hidalgo, un alcalde que defendía un crédito de siete millones ante su pueblo soltó, para tranquilizar a todos, la joya: "No me he robado ningún peso; si lo robé fue para dárselo a ustedes". Es, técnicamente, la rendición de cuentas más honesta que se ha escuchado en un informe: no niega, condiciona. Den gracias y no pregunten.
En Morena, mientras tanto, se consolida el nuevo deporte nacional: firmar acuerdos con fiscales de San Diego. Una senadora con licencia, que navegaba plácida rumbo a una candidatura ya preasignada, fue señalada de haber rubricado un acuerdo de colaboración con autoridades de Estados Unidos. Ella dijo que todo era un "mitote", palabra que en el diccionario mexicano significa "sí, pero no me lo comprueben". Es, según los reportes, la segunda figura del movimiento que encuentra en la frontera norte un inesperado interés por la verdad.
Y porque aquí el reciclaje es cosa seria, un regidor tapatío que hasta ayer coordinaba a los suyos en Morena amaneció militando en el Partido Verde, rumbo a 2027. Conmueve la coherencia ecológica de un instituto que, fiel a su causa, recicla hasta los políticos usados. Nada se tira; todo se reacomoda antes de la veda.
Así que cierre la llave —si es que sale algo—, guarde el paraguas y no se asome mucho al malecón. En el Jalisco de este miércoles, lo único que fluye con puntualidad no es el agua ni la educación: son las explicaciones. Y de esas, gracias a Dios y a la temporada de informes, no nos vamos a quedar sin servicio.