Ingresar | Crear cuenta

El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Ciudad de México • Nota • 9 de septiembre de 2026

Nos bajamos el sueldo, pero hasta enero, cuando ya no sea septiembre

Tamaño de letra
Nos bajamos el sueldo, pero hasta enero, cuando ya no sea septiembre
Que nadie diga que en la Ciudad de México no hay gestos de austeridad republicana. Los consejeros del Instituto Electoral y los magistrados del tribunal electoral local aceptaron, con la mano en el pecho, bajarse el sueldo para no ganar más que la Jefa de Gobierno, que percibe alrededor de 85 mil pesos netos al mes. Conmovedor. Épico. Un sacrificio digno de estatua en glorieta.

Hay un solo detalle en la letra chica: el recorte entra en vigor hasta enero de 2027. Es decir que este año lo cerrarán cobrando sus 146 mil y 167 mil pesos mensuales, respectivamente, porque la austeridad —como la dieta, como el gimnasio, como dejar de fumar— siempre empieza el primero de enero. Nunca hoy. Jamás en septiembre.

Uno entiende la lógica. Renunciar a la mitad del sueldo de golpe sería una imprudencia; mejor darse cuatro meses de despedida, un duelo prolongado, unas vacaciones de fin de año con el tabulador viejito todavía calientito. Total, la reforma constitucional que los obliga se publicó apenas en junio y hay que respetar los tiempos… los suyos.

Lo bonito del asunto es la pedagogía. Nos pasamos el día leyendo que México no sabe matemáticas, que reprobamos PISA, que tres de cada diez chavos no alcanzan lo mínimo. Y luego los adultos que administran nuestras elecciones nos dan esta clase magistral: se puede prometer que uno va a ganar menos y, al mismo tiempo, seguir ganando lo mismo durante cuatro meses. Eso, estimados alumnos, es una resta que tarda en aplicarse.

Homologarse al salario de la mandataria está bien. Homologarse en enero, cuando el aguinaldo ya cayó y el año fiscal cerró, es de plano un posgrado. Que tomen nota los de la OCDE: aquí sí sabemos administrar los tiempos. Sobre todo los propios.