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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Chihuahua • Digest • 10 de septiembre de 2026

La Torre que todo lo ve (menos el pronóstico del clima)

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La Torre que todo lo ve (menos el pronóstico del clima)
Hubo fuegos artificiales, banda de guerra del Colegio de Bachilleres, cónsul estadounidense en primera fila y una gobernadora que, con la mano puesta sobre una pantalla, encendió piso por piso los pisos de la Torre Centinela como quien prende un árbol de Navidad de cuatro mil setecientos millones de pesos. "¿Quién dijo que no se podía?", celebró Maru Campos. Pues nadie, gobernadora: con ese presupuesto se puede hasta eso y lo que se acumule.

Y entonces, como si el cielo de Juárez tuviera un sentido del humor más afilado que cualquier columnista, se soltó el aguacero. La misma noche en que se inauguró el búnker tecnológico que promete verlo todo —nueve mil cámaras, 75 drones, inteligencia artificial y demás juguetería—, la frontera terminó con calles inundadas, postes derribados y apagones. La torre que vigila cada esquina del estado y no alcanzó a anticipar que iba a llover sobre su propia fiesta. Protección Civil sí avisó, para ser justos; para eso no se necesitaban cuatro mil millones, bastaba con asomarse por la ventana y oler a tierra mojada.

La aritmética de la Centinela da para serie de suspenso. Contrato firmado en 2022, asignado de manera directa a Seguritech, y al corte más reciente todavía se le deben 457.5 millones de pesos a la contratista. O sea: la obra ya está "al 100 por ciento", pero la cuenta sigue abierta, como esas tandas que uno jura que ya pagó y el organizador insiste en que falta. Los abonos, prometen, continuarán "hasta concluir la administración". Qué tranquilidad: nada como estrenar con saldo pendiente.

La fiesta, eso sí, tuvo su capítulo de box. El alcalde con licencia de Juárez, Cruz Pérez Cuéllar, bautizó a la torre como "mugrero", y el coordinador panista Alfredo Chávez respondió que los verdaderos mugreros son las obras del municipio. Mientras tanto, el gobierno municipal brilló por su ausencia en la ceremonia, y la panista Daniela Álvarez lo resumió sin anestesia: no quieren que llegue más seguridad a Juárez. Veintiún pisos de inteligencia artificial y la coordinación entre niveles de gobierno todavía se queda atorada en el elevador.

Pero la sección de ironías del día no termina en la frontera. En la capital nos enteramos de que el Poder Judicial mantiene 17 viviendas para magistrados y jueces —cinco en Juárez, doce aquí—, todas propiedad federal, para el descanso de quienes imparten justicia. Descanso que algunos aprovechan a conciencia: entre amparos y remisiones, una condena que terminaba en 2057 ahora concluye en 2050, y el caso de Fernando E. I. —imputado por homicidio imprudencial— sumó su cambio de medida cautelar a la lista de decisiones que tienen a la opinión pública rascándose la cabeza. Jueces electos en 2025, casa incluida, impartiendo una justicia que a ratos se siente más generosa con el reo que con la víctima.

En el capítulo hídrico, el estado vive su propia montaña rusa: La Boquilla rompió seis semanas de caída y recuperó 500 mil metros cúbicos de agua, motivo de esperanza para los agricultores del centro-sur. A unos kilómetros, en cambio, la presa Piedras Azules cumple tres años seca, sin guardar ni una gota ni en la cortina, pese a las lluvias. El agua, como la justicia, reparte favores a su antojo.

Y por si el campo no tuviera suficiente, el gusano barrenador sigue su tour por el norte: la Federación liberó 106.8 millones de moscas estériles en Chihuahua y Sonora para frenarlo, una estrategia que suena a capítulo perdido de documental de naturaleza. Liberar cien millones de moscas para salvar a las vacas: el norte nunca deja de sorprender.

Cerramos con las buenas nuevas del ego. El alcalde de Chihuahua, Marco Bonilla, entró a la lista de "Los 300 líderes más influyentes de México", distinción que llega en año preelectoral como anillo al dedo. Y allá en Palacio Nacional, el gobierno federal presentó a Rollo, un cachorro adoptado cuya chamba oficial es dar bienestar emocional a quien trabaja en el recinto. Entre torres que lo vigilan todo y perritos que consuelan, uno empieza a sospechar cuál de los dos proyectos saldrá más barato y más efectivo. El INE, por su parte, cambió el rosa mexicano por el lila: hasta los colores andan buscando reinventarse antes de 2027. Que nadie diga que en Chihuahua no se mueve todo, menos la lluvia en la agenda de la Torre.