Bienvenidos a Michoacán: el Cabildo urbaniza el fondo del lago y una víbora suple al alumbrado
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Amaneció Michoacán con la noticia de que el Cabildo de Morelia, en un arranque de audacia urbanística que ya quisieran en Venecia, aprobó la construcción de 78 viviendas verticales en Quinceo, un terreno que el propio Atlas Municipal de Riesgos cataloga como zona con peligro de inundación. Es decir: los regidores leyeron el documento que dice "aquí se inunda", asintieron con gravedad, y votaron que sí, que adelante, que ahí mero. El fraccionamiento se llamará Torres Vivento, aunque el nombre que le queda es Torres Flotantes. El folleto de ventas se escribe solo: "estacionamiento, áreas verdes y alberca incluida —la alberca es toda la planta baja en temporada de lluvias". Interés social, sí, pero también interés acuático.
Mientras en Morelia se planea vivir bajo el agua, en la comunidad de El Morado, allá por Apatzingán, una serpiente venenosa decidió hacer trabajo de campo. Los vecinos llevan meses pidiendo alumbrado público al Ayuntamiento y la respuesta, según denunció la regidora Carmen Zepeda, sigue en la más absoluta oscuridad, nunca mejor dicho. Resulta que la única iluminación disponible en la zona es la que produce el susto. Uno pensaría que tras años de prometer "ciudades iluminadas" en campaña, prender un foco sería el mínimo indispensable; pero en el presupuesto municipal, al parecer, la luz es un lujo de temporada electoral.
En el frente político, Carlos Torres Piña salió a respaldar la política fiscal de la presidenta Sheinbaum con una frase digna de bordarse en servilleta: "que pague quien debe y que el recurso llegue al pueblo". Profundísimo. Es como declararse a favor de que el agua moje. Nadie en la historia de la humanidad ha subido a una tribuna a decir "que pague quien no debe y que el recurso se lo queden tres cuates". Pero bueno, en la política michoacana hasta lo obvio necesita portavoz y ceremonia.
Quien sí entendió la tarea fue el Ayuntamiento de Morelia, que exigió a los promotores del concierto de Natanael Cano entregar el setlist por adelantado para analizarlo y evitar la apología del delito. Imaginamos a un comité de funcionarios subrayando letras con plumón fosforescente, como maestros de secundaria revisando que nadie se copió en el examen. "Esta canción sí, esta no, esta déjenla pero que le quiten el corrido". La censura previa en versión karaoke. Lo único que falta es que pidan las diapositivas del concierto en tres copias.
Y en la telenovela de nunca acabar —la búsqueda de líder de la oposición rumbo a 2027— el capítulo de hoy tuvo de todo. Alfonso Martínez, alcalde de Morelia, juró que no está "aferrado" a encabezar el bloque opositor y que hasta aceptaría que Grecia Quiroz lo dirija; traducción política de "yo no quería, pero si insisten...". Mientras tanto, el PRI acusó a Movimiento Ciudadano de ser o "opositores soberbios" o "esquiroles cómplices del oficialismo", con la delicadeza diplomática que caracteriza a un partido que lleva años midiendo su propia sombra en las encuestas. Y por si faltara picante, el morenista Jesús Mora reviró con un "tope donde tope" sobre el caso Carlos Manzo. La oposición michoacana: tan ocupada peleándose por quién manda que se le olvidó a quién le iba a ganar.
Capítulo aparte merece la Universidad Michoacana, esa institución que ya no sabe si su problema es el agua, el dinero o la política, probablemente las tres al hilo. La rectora Yarabí Ávila acusa al gobierno estatal de asfixiarla financieramente y amenaza con ir a quejarse directamente con la presidenta. A este paso, la próxima visita de Sheinbaum a Michoacán va a parecer consultorio: pásele el que sigue, ¿qué le duele hoy? Y encima, el OOAPAS anda amenazando con cortes de agua por toda la ciudad. Estudiar en la Nicolaita se está volviendo un deporte extremo.
Para cerrar con sabor internacional: Donald Trump prometió regalar cinco mil dólares a cada adulto estadounidense si su partido gana las elecciones intermedias. Sin detalles de cómo, cuándo ni con qué dinero; el clásico "ahí luego vemos". Por estos rumbos ya conocemos bien esa receta: se llama promesa de campaña y sabe igual en dólares que en pesos. La diferencia es que aquí ni siquiera nos ofrecen los cinco mil; a lo mucho, una despensa y una gorra.
Así las cosas en la tierra donde se construye sobre el agua, se alumbra con sustos y la oposición todavía anda buscando quién la mande. Nos leemos a destiempo.
Mientras en Morelia se planea vivir bajo el agua, en la comunidad de El Morado, allá por Apatzingán, una serpiente venenosa decidió hacer trabajo de campo. Los vecinos llevan meses pidiendo alumbrado público al Ayuntamiento y la respuesta, según denunció la regidora Carmen Zepeda, sigue en la más absoluta oscuridad, nunca mejor dicho. Resulta que la única iluminación disponible en la zona es la que produce el susto. Uno pensaría que tras años de prometer "ciudades iluminadas" en campaña, prender un foco sería el mínimo indispensable; pero en el presupuesto municipal, al parecer, la luz es un lujo de temporada electoral.
En el frente político, Carlos Torres Piña salió a respaldar la política fiscal de la presidenta Sheinbaum con una frase digna de bordarse en servilleta: "que pague quien debe y que el recurso llegue al pueblo". Profundísimo. Es como declararse a favor de que el agua moje. Nadie en la historia de la humanidad ha subido a una tribuna a decir "que pague quien no debe y que el recurso se lo queden tres cuates". Pero bueno, en la política michoacana hasta lo obvio necesita portavoz y ceremonia.
Quien sí entendió la tarea fue el Ayuntamiento de Morelia, que exigió a los promotores del concierto de Natanael Cano entregar el setlist por adelantado para analizarlo y evitar la apología del delito. Imaginamos a un comité de funcionarios subrayando letras con plumón fosforescente, como maestros de secundaria revisando que nadie se copió en el examen. "Esta canción sí, esta no, esta déjenla pero que le quiten el corrido". La censura previa en versión karaoke. Lo único que falta es que pidan las diapositivas del concierto en tres copias.
Y en la telenovela de nunca acabar —la búsqueda de líder de la oposición rumbo a 2027— el capítulo de hoy tuvo de todo. Alfonso Martínez, alcalde de Morelia, juró que no está "aferrado" a encabezar el bloque opositor y que hasta aceptaría que Grecia Quiroz lo dirija; traducción política de "yo no quería, pero si insisten...". Mientras tanto, el PRI acusó a Movimiento Ciudadano de ser o "opositores soberbios" o "esquiroles cómplices del oficialismo", con la delicadeza diplomática que caracteriza a un partido que lleva años midiendo su propia sombra en las encuestas. Y por si faltara picante, el morenista Jesús Mora reviró con un "tope donde tope" sobre el caso Carlos Manzo. La oposición michoacana: tan ocupada peleándose por quién manda que se le olvidó a quién le iba a ganar.
Capítulo aparte merece la Universidad Michoacana, esa institución que ya no sabe si su problema es el agua, el dinero o la política, probablemente las tres al hilo. La rectora Yarabí Ávila acusa al gobierno estatal de asfixiarla financieramente y amenaza con ir a quejarse directamente con la presidenta. A este paso, la próxima visita de Sheinbaum a Michoacán va a parecer consultorio: pásele el que sigue, ¿qué le duele hoy? Y encima, el OOAPAS anda amenazando con cortes de agua por toda la ciudad. Estudiar en la Nicolaita se está volviendo un deporte extremo.
Para cerrar con sabor internacional: Donald Trump prometió regalar cinco mil dólares a cada adulto estadounidense si su partido gana las elecciones intermedias. Sin detalles de cómo, cuándo ni con qué dinero; el clásico "ahí luego vemos". Por estos rumbos ya conocemos bien esa receta: se llama promesa de campaña y sabe igual en dólares que en pesos. La diferencia es que aquí ni siquiera nos ofrecen los cinco mil; a lo mucho, una despensa y una gorra.
Así las cosas en la tierra donde se construye sobre el agua, se alumbra con sustos y la oposición todavía anda buscando quién la mande. Nos leemos a destiempo.