El estado que debe seis mil millones, no llegó ni a su propia junta y donde hasta la extorsión se paga con cheques sin fondo
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Miércoles en Nuevo León, y el estado amaneció debiendo dinero como quien amanece con cruda: sin acordarse muy bien de cómo llegó ahí, pero con la certeza de que va a doler. El Tribunal Federal de Justicia Administrativa confirmó, por unanimidad —que en estos tiempos ya es casi un milagro litúrgico—, que el gobierno estatal le debe al SAT seis mil 292 millones de pesos por retenciones de ISR que, según la autoridad fiscal, se quedaron en el camino. Traducción para el que va saliendo a la tiendita: le retuvieron el impuesto a medio mundo y, a la hora de entregarlo a la Federación, alguien dijo "al rato". El "al rato" ya trae intereses.
Pero no hay que juzgar al gobierno por no pagar seis mil millones cuando ni siquiera pudo llegar a su propia junta. La mesa para destrabar el Paquete Fiscal 2027 volvió a colapsar, y esta vez el villano no fue la oposición ni un decreto: fue el ausentismo. El Congreso, la Auditoría y hasta los organismos de derechos humanos dejaron plantada la reunión como si fuera cita de aplicación de citas. Nuevo León lleva tanto tiempo operando con presupuestos reciclados que ya deberían darle un premio de sustentabilidad: aquí no se tira nada, ni siquiera las cuentas del año pasado.
Y mientras el estado no cuadra sus números, el ex secretario de Seguridad Aldo Fasci anunció que hará públicos los señalamientos de una denuncia contra el rector de la UANL por un presunto desvío que —agárrense— superaría los dos mil 200 millones de pesos. O sea que, si sumamos la deuda con el SAT y lo que se denuncia en la Máxima Casa de Estudios, en Nuevo León ya se maneja el "presunto extravío" en unidades que antes reservábamos para el PIB de un municipio. La universidad tendrá que explicar el asunto, aunque uno sospecha que la respuesta llegará en forma de tesis de 400 cuartillas que nadie va a leer.
En el ranking de perseverancia del semestre, sin embargo, nadie le gana al dueño de Proyectos 9, vinculado a proceso por fraude por —esto no es errata— quinta vez. Cinco. El hombre acumula vinculaciones como otros acumulan puntos de tarjeta de lealtad. La más reciente es por el desarrollo "Gómez Morín 911", nombre que, visto lo visto, resultó premonitorio: 911 es justo lo que quisieron marcar los inversionistas. Y no está solo en el gremio: el presidente del consejo de Capital Tech también fue vinculado por presunto fraude contra 135 inversionistas, porque en San Pedro hasta para quebrar hay lista de espera.
Hablando de San Pedro, ahí ocurrió el crimen más regiomontano de la historia. Reportaron una extorsión en una agencia de viajes de la Del Valle, donde un trabajador, tras una llamada, entregó una mochila con papelería y cheques. El detalle poético: los cheques iban sin fondo. Es decir, alguien quiso extorsionar y le pagaron con aire. Ni los delincuentes de este estado se salvan de la crisis de liquidez; la próxima vez van a pedir transferencia y captura de pantalla.
En materia ecológica, el ayuntamiento sampetrino presentó como obra "amigable" con los árboles la instalación de tres mil 213 luminarias subterráneas en Las Calzadas. Tan amigable que activistas y vecinos denuncian que el cableado le está pasando por encima a las raíces de ejemplares de cincuenta años. Amigable, sí, como el abrazo del oso. Nada dice "respeto a la naturaleza" como meterle una excavadora a un árbol que ya era adulto cuando muchos funcionarios apenas eran un proyecto inmobiliario.
Y por si faltaba postal, la presa El Cuchillo —la que le da de beber a media zona metropolitana— presenta deterioro en la cortina, al grado de que el propio gobernador advirtió que podría empezar a inclinarse. Perfecto: el estado se inclina fiscalmente, políticamente y ahora hasta hidráulicamente. Todo en pendiente, como debe ser.
No todo fue tragedia. Un afortunado regiomontano se llevó el premio mayor de la Lotería Nacional: 21 millones de pesos. Consejo no solicitado: que no los meta a ningún desarrollo inmobiliario con número de emergencia en el nombre, que no los confíe a ninguna Sofom, y que por lo que más quiera no le entregue su tanda a nadie. En Juárez acaban de denunciar a una organizadora que, según los señalamientos, habría fingido su propia muerte para no pagar el millón que debía; una funeraria tuvo que salir a aclarar que ahí no velaron a nadie. En Nuevo León ya ni la muerte es de fiar; ahora también hay que pedirle acta certificada.
Cierro con la nota que mejor resume el estado anímico de la entidad: vecinos de San Nicolás reportan ratas muertas regadas por el parque Las Arboledas. Es lo más honesto que produjo la semana. Al menos los roedores sí entregaron cuentas.
Pero no hay que juzgar al gobierno por no pagar seis mil millones cuando ni siquiera pudo llegar a su propia junta. La mesa para destrabar el Paquete Fiscal 2027 volvió a colapsar, y esta vez el villano no fue la oposición ni un decreto: fue el ausentismo. El Congreso, la Auditoría y hasta los organismos de derechos humanos dejaron plantada la reunión como si fuera cita de aplicación de citas. Nuevo León lleva tanto tiempo operando con presupuestos reciclados que ya deberían darle un premio de sustentabilidad: aquí no se tira nada, ni siquiera las cuentas del año pasado.
Y mientras el estado no cuadra sus números, el ex secretario de Seguridad Aldo Fasci anunció que hará públicos los señalamientos de una denuncia contra el rector de la UANL por un presunto desvío que —agárrense— superaría los dos mil 200 millones de pesos. O sea que, si sumamos la deuda con el SAT y lo que se denuncia en la Máxima Casa de Estudios, en Nuevo León ya se maneja el "presunto extravío" en unidades que antes reservábamos para el PIB de un municipio. La universidad tendrá que explicar el asunto, aunque uno sospecha que la respuesta llegará en forma de tesis de 400 cuartillas que nadie va a leer.
En el ranking de perseverancia del semestre, sin embargo, nadie le gana al dueño de Proyectos 9, vinculado a proceso por fraude por —esto no es errata— quinta vez. Cinco. El hombre acumula vinculaciones como otros acumulan puntos de tarjeta de lealtad. La más reciente es por el desarrollo "Gómez Morín 911", nombre que, visto lo visto, resultó premonitorio: 911 es justo lo que quisieron marcar los inversionistas. Y no está solo en el gremio: el presidente del consejo de Capital Tech también fue vinculado por presunto fraude contra 135 inversionistas, porque en San Pedro hasta para quebrar hay lista de espera.
Hablando de San Pedro, ahí ocurrió el crimen más regiomontano de la historia. Reportaron una extorsión en una agencia de viajes de la Del Valle, donde un trabajador, tras una llamada, entregó una mochila con papelería y cheques. El detalle poético: los cheques iban sin fondo. Es decir, alguien quiso extorsionar y le pagaron con aire. Ni los delincuentes de este estado se salvan de la crisis de liquidez; la próxima vez van a pedir transferencia y captura de pantalla.
En materia ecológica, el ayuntamiento sampetrino presentó como obra "amigable" con los árboles la instalación de tres mil 213 luminarias subterráneas en Las Calzadas. Tan amigable que activistas y vecinos denuncian que el cableado le está pasando por encima a las raíces de ejemplares de cincuenta años. Amigable, sí, como el abrazo del oso. Nada dice "respeto a la naturaleza" como meterle una excavadora a un árbol que ya era adulto cuando muchos funcionarios apenas eran un proyecto inmobiliario.
Y por si faltaba postal, la presa El Cuchillo —la que le da de beber a media zona metropolitana— presenta deterioro en la cortina, al grado de que el propio gobernador advirtió que podría empezar a inclinarse. Perfecto: el estado se inclina fiscalmente, políticamente y ahora hasta hidráulicamente. Todo en pendiente, como debe ser.
No todo fue tragedia. Un afortunado regiomontano se llevó el premio mayor de la Lotería Nacional: 21 millones de pesos. Consejo no solicitado: que no los meta a ningún desarrollo inmobiliario con número de emergencia en el nombre, que no los confíe a ninguna Sofom, y que por lo que más quiera no le entregue su tanda a nadie. En Juárez acaban de denunciar a una organizadora que, según los señalamientos, habría fingido su propia muerte para no pagar el millón que debía; una funeraria tuvo que salir a aclarar que ahí no velaron a nadie. En Nuevo León ya ni la muerte es de fiar; ahora también hay que pedirle acta certificada.
Cierro con la nota que mejor resume el estado anímico de la entidad: vecinos de San Nicolás reportan ratas muertas regadas por el parque Las Arboledas. Es lo más honesto que produjo la semana. Al menos los roedores sí entregaron cuentas.