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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 13 de agosto, 2026
Guanajuato Nota 24 de junio de 2026

El contador madrugador: la auditoría que sólo sonaba con el partido cambiado

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El contador madrugador: la auditoría que sólo sonaba con el partido cambiado
Existe en la física un fenómeno conocido como inercia: un cuerpo en reposo tiende a quedarse en reposo hasta que una fuerza lo mueve. En la política guanajuatense, esa fuerza tiene nombre y se llama "cambio de partido". Durante años, las exigencias de auditar las cuentas de León fueron, según la propia alcaldesa, sistemáticamente "bateadas" por la bancada panista a la que ella misma pertenecía. La pelota de la fiscalización nunca llegaba a la base. Pero bastó que la alcaldesa migrara a Movimiento Ciudadano para que los mismos diputados azules —locales y federales— despertaran de golpe con un fervor auditor digno de un examen final.

La Comisión de Hacienda y Fiscalización aprobó solicitar una revisión integral a la administración municipal y exhortó incluso a la Auditoría Superior de la Federación a meter la lupa en contratos de semaforización. Todo muy técnico, todo muy legal. El coordinador panista Jorge Espadas defiende que fiscalizar es facultad del Congreso y que esto no es violencia política. Y es verdad: revisar cuentas públicas es sano, deseable, hasta cívico. El problema no es que auditen; el problema es el cronómetro. La transparencia que tardó años en encontrar la salida del cajón salió corriendo el mismo día que cambió el color de la credencial.

La alcaldesa respondió que no se opone a la fiscalización, pero pidió algo razonable: que revisen igual a los demás municipios. La gobernadora, sumándose, aseguró que las auditorías no son persecución sino transparencia y que todos deben estar abiertos a ellas. Magnífico. Quedamos entonces a la espera de las otras cuarenta y cinco auditorías, con la misma puntualidad. Porque si la transparencia es para todos, que se forme la fila; y si sólo es para el que se cambió de banca, entonces no se llama transparencia: se llama puntería.