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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Chihuahua • Digest • 12 de septiembre de 2026

Justicia con descuento, boletas sin arrugas y un perrito que gobierna mejor

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Justicia con descuento, boletas sin arrugas y un perrito que gobierna mejor
Señoras y señores, pasen a la función. Esta semana Chihuahua nos regaló un teatro de la justicia donde el acusado escribe su propio final feliz, un funcionario que le declaró la guerra a las arrugas del papel y una inauguración tan bien cronometrada que parece chiste de velorio.

Empecemos por Parral, capital espiritual del destiempo. Un juez —de esos que se supone reparten justicia a los demás— fue vinculado a proceso por presunta prevaricación agravada. ¿La consecuencia? Nada de rejas. El hombre propuso, con la serenidad de quien pide la cuenta en una fonda, renunciar a su cargo a cambio de que le suspendieran el proceso doce meses. Aceptado. Es decir: 'me porto bien un año y renuncio al puesto que ya me estaban quitando de todos modos'. Si usted se atrasa con la pensión alimenticia, intente esa negociación: verá que a los ciudadanos comunes no nos dan suspensión condicional, nos dan plazo para investigarnos completito.

Y por si la metáfora no fuera suficientemente cruel, en el mismo Parral inauguraron con bombo la nueva Ciudad Judicial —cincuenta y siete millones de pesos de concreto reluciente— exactamente cuando se llevaron las salas Civil, Familiar y Penal a la capital. Veinticuatro municipios del sur se quedaron con un edificio nuevo y vacío, como quien estrena refrigerador el día que le cortan la luz. El diputado del distrito promete gestionar dos juzgados nuevos. Fe tenemos; lo que no tenemos son las salas.

Subamos a la capital, donde un secretario de gobierno descubrió la amenaza existencial de nuestra democracia: las boletas planchadas. Sí, leyó bien. Le preocupa que el instituto electoral nacional acepte papeletas sin dobleces, porque —argumenta— es imposible que una boleta quede sin doblar dentro de una urna. Profundo. Mientras tanto hay espectaculares de aspirantes en cada esquina que nadie puede bajar, pero el enemigo es el papel bien planchado. Denle una medalla a la plancha: resultó más sospechosa que media clase política.

De política electoral andamos servidos: el alcalde de la capital ya avisó que pide licencia en octubre para dedicarse de lleno al 2027. Traducción: deja de gobernar la ciudad para gobernar su carrera. La presidenta del instituto estatal, por su parte, anticipa una elección 'muy controvertida, bastante peleada e impugnada'. Qué tranquilizador. Es como si el capitán del barco saliera al balcón a gritar '¡prepárense, esto se va a hundir, pero con civismo!'.

En el terreno nacional, la gran noticia de gobernanza fue la presentación de Rollo, el nuevo cachorro de Palacio Nacional, incorporado como apoyo emocional. Finalmente alguien en el poder cuyo único trabajo es dar consuelo y no prometerlo. Mientras tanto, en Parral, una perrita rescatista llamada Chola desapareció tras un ataque de abejas y media comunidad salió a buscarla. Dos perros, dos noticias, y ambos más queridos que cualquier conferencia de prensa.

La economía, en cambio, no trae perrito que la consuele. Chihuahua perdió quinientos cincuenta y nueve registros patronales en ocho meses; Juárez solito enterró ochocientos veintisiete patrones desde 2023. El paquete económico federal, nos dicen, no trae obras para el estado. Pero no se preocupe: el 16 de septiembre, si trabaja, le pagan triple. Ya nada más falta que tenga empleo.

Y para cerrar con brasas, porque no todo es tragedia: este sábado la capital vive su gran final parrillera. Diez maestros del carbón competirán por la mejor carne asada ante jueces certificados que evaluarán técnica, limpieza e innovación. Por fin un jurado chihuahuense que sí exige pruebas y dicta sentencias sin suspensión condicional. Allá en Parral, en cambio, el ayuntamiento evalúa permitir venta de cerveza durante el Grito —eso sí, sin preparados—. Porque se vale celebrar la Independencia con una fría, pero la michelada, señores, esa sí es un exceso que el Estado no tolera.

Buen fin de fiestas patrias. Coman carne, cuiden a sus perros y, si de casualidad los vinculan a proceso, ya saben: ofrezcan renunciar a algo que de todos modos no querían.