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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Michoacán • Nota • 12 de septiembre de 2026

La UMSNH no tiene para la nómina, pero sí para nadar de estilo libre

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La UMSNH no tiene para la nómina, pero sí para nadar de estilo libre
Hay crisis financieras y hay crisis financieras con alberca olímpica. La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo cultiva últimamente la segunda variedad. Por un lado, la rectora Yarabí Ávila recorre micrófonos denunciando la "asfixia financiera" a la que, dice, la someten; por el otro, la institución presume orgullosa que su nueva alberca será "autosustentable": agua tratada, luz solar y un mantenimiento de 3.5 millones de pesos anuales que —prometen— se pagará solito con las cuotas de los usuarios.

Uno entiende el concepto de austeridad acuática, pero cuesta trabajo. Si la universidad estuviera tan ahogada como afirma, la metáfora al menos sería temática. La realidad es más incómoda: no alcanza para lo aburrido —salarios, luz, papel de baño— pero siempre aparece presupuesto para lo fotografiable. Una alberca da corte de listón; la nómina, no.

La rectora, además, aclaró que "le encanta la tribuna" y que está lista para responder los juicios políticos que quieran echarle encima. Es una declaración valiente y ligeramente preocupante: en la vida institucional mexicana, cuando alguien dice que ama la tribuna, normalmente es porque piensa pasar ahí una temporada larga. Reconoció respeto y admiración por el gobernador, pero dejó claro que la estrangulación presupuestal no le parece justa. El respeto, ya se sabe, se lleva bien con el reclamo cuando hay cámaras.

Y para que no se diga que la casa de estudios no sabe administrar sus prioridades simbólicas, la multipremiada Escolta y Banda de Guerra viajó hasta Ciudad de México a lucirse en la ceremonia del INE, mientras la propia rectora aprovechaba el viaje para entregarle a Rosa Icela Rodríguez el reporte de la situación financiera. La coreografía es impecable: tambores y cornetas de gala en la capital para anunciar, con el debido protocolo, que en Morelia no hay dinero. Pocos presupuestos rinden tanto en relaciones públicas.

Que quede claro: la UMSNH es una joya y su ahogo financiero es real y viejo. Pero mientras se resuelve, el nicolaita de a pie seguirá haciendo lo de siempre —estudiar con lo que hay— y consolándose con la idea de que, si un día todo se hunde, al menos habrá dónde flotar. Autosustentablemente, eso sí.