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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Chihuahua • Nota • 13 de septiembre de 2026

El presupuesto federal para Chihuahua: un renglón en blanco

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El presupuesto federal para Chihuahua: un renglón en blanco
Hay tradiciones que no fallan: el pozole en las fiestas patrias, el calor de septiembre y el Paquete Económico federal que llega a Chihuahua sin un solo peso para obras. El secretario de Hacienda estatal lo confirmó con la resignación de quien ya conoce el final de la película: no hay recursos para los hospitales, carreteras ni proyectos de infraestructura que el estado lleva presentando desde la primera reunión entre la gobernadora y la presidenta.

El detalle poético es que Chihuahua sí hizo la tarea. Entregó proyectos ejecutivos, propuestas, necesidades, carpetas completas. Todo el ritual. Y la federación respondió con el equivalente presupuestal de un "gracias, luego te marco". Los proyectos existen, están dibujados, calculados y engargolados; lo único que les falta es dinero, que resulta ser precisamente lo que se pedía.

Como cereza, el estado anunció que no contratará nueva deuda en 2027. Suena a prudencia fiscal, a finanzas sanas, a disciplina de hormiguita. También puede leerse de otra forma: no se endeuda quien no tiene con qué pagar ni a quién convencer de prestarle. La virtud y la necesidad, tomadas de la mano, posando para la foto oficial.

Hacienda estatal calificó de "preocupante" el paquete federal por su déficit y el crecimiento de la deuda nacional. Y sí, preocupa. Pero al chihuahuense de a pie le preocupa algo más terrenal: que el hospital prometido siga siendo un render, que la carretera siga siendo un bache con ambiciones y que el "año que viene sí" ya cumplió varios aniversarios.

Al final, la relación fiscal entre Chihuahua y el centro se parece a esas cartas a Santa Claus que uno mandaba de niño: muy bien redactadas, con letra bonita, detallando exactamente lo que se quería... y con la misma tasa de respuesta. La diferencia es que Santa al menos dejaba un calcetín. Aquí, ni el calcetín.