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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Jalisco • Digest • 13 de septiembre de 2026

Llueve sobre mojado: la ciudad se va con la corriente y el informe flota

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Llueve sobre mojado: la ciudad se va con la corriente y el informe flota
Amaneció Guadalajara con su clima de costumbre: cien por ciento de probabilidad de lluvia en Zapopan, Tlaquepaque, Tonalá, Tlajomulco y la capital, que ya es el eufemismo meteorológico más honesto que tenemos. No dice "posible", no dice "aislada", dice cien por ciento, con la seguridad de un funcionario que promete una obra. Y como cada temporal, la ciudad volvió a demostrar su talento para convertir una avenida en río navegable y un río en la ruta natural por donde huyen las placas de los automóviles, esas laminitas que uno atornilla creyendo que son para siempre y que la corriente se lleva con la misma facilidad con que se lleva las buenas intenciones de Movilidad.

Porque ese es el drama nuevo del tapatío promedio: sale a la calle, regresa a su coche y descubre que la placa se fue de paseo con el agua rumbo a quién sabe qué colector. Y aquí es donde el ingenio local florece: los vecinos, almas caritativas, habilitaron espacios informales para colocar las placas rescatadas, una especie de objetos perdidos comunitario montado sobre una barda, tan improvisado y tan noble que da ternura. Lo bonito duró poco. Porque donde hay desgracia ajena, siempre aparece el emprendedor de la extorsión: los que hablan por teléfono asegurando que tienen tu placa y que, por una módica cooperación, te la devuelven. Detalle que conviene gritar desde el kiosco: la reposición es GRATUITA. Repito, gratuita, para que nadie pague rescate por un pedazo de lámina que el mismo Estado te repone sin cobrarte. Nunca en la historia de Jalisco había sido tan rentable el diluvio.

Mientras la ciudad se escurría por las coladeras, en San Pedro Tlaquepaque la presidenta municipal rindió su Segundo Informe de Gobierno con la serenidad de quien no salió a la calle en toda la tarde. Presumió, y con datos, una reducción del cuarenta por ciento en homicidios, atención al desabasto de agua y hasta el registro de un proyecto de Cablebús para el Cerro del Cuatro, porque si el suelo se inunda, la solución evidente es irse por el aire. Lo único que, según la crónica, esquivó con maestría de matador fue el tema de las vialidades del municipio y sus destrozos en el pavimento. Genial estrategia comunicacional: hablar de todo lo que sube —cablebús, inversión, programas— y guardar silencio monástico sobre todo lo que se hunde, empezando por las llantas de sus gobernados. El bache, ese sí, es un opositor que nunca perdona y que jamás se toma un año sabático.

En Puerto Vallarta la política también tuvo su función de matiné. Un diputado federal rindió su segundo informe entre porras que gritaban "¡Presidente, presidente!", que es el saludo que en México se le dedica a alguien que apenas aspira, modestamente, a la alcaldía. Nada como un informe legislativo convertido en destape anticipado, con el legislador presumiendo la reducción de la jornada laboral a cuarenta horas mientras sus simpatizantes le reducían a él la jornada de humildad a cero. Del Distrito para la grande, sin escalas.

Y para que no se diga que la sátira solo mira a Jalisco, subamos un piso. En el Senado, la oposición encontró por fin una agenda de Estado: exigir exámenes toxicológicos. Sí, mientras el país se inunda, se desmantelan laboratorios y arden asilos, hay quien considera prioridad nacional pedir un análisis de orina a la Presidencia. Después nos preguntamos por qué la oposición lleva ocho años en el olvido. Y hablando de resucitar oposiciones: el dirigente del PRI anda, según sus propios correligionarios generacionales dirían, "farmeando aura", esa costumbre de los videojuegos de hacer movimientos carismáticos para ganar puntitos. El problema del aura es que no se farmea con selfies indignados: se farmea con votos, y ahí el inventario anda tan bajo como el nivel de las presas antes de este temporal.

Cerramos con la nota tierna del día, para que no todo sea vinagre: el Gobierno estatal entregó ciento un becas a jóvenes del Norte del Estado, con una inversión de un millón diez mil pesos. Hagan la cuenta: sale a unos diez mil pesos por muchacho. Suficiente para inscribirse, comprar libros y, con suerte, ahorrar para unas placas nuevas cuando la próxima tormenta se las lleve. Porque en Jalisco todo pasa, todo se anuncia y todo, tarde o temprano, se va con la corriente. Menos los baches. Los baches son eternos.