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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Guanajuato • Nota • 13 de septiembre de 2026

El Consejo de los animales… con derecho de admisión

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El Consejo de los animales… con derecho de admisión
Guanajuato capital ya cuenta con su Consejo Consultivo para la Protección de los Animales del Municipio. Enhorabuena, aplausos, confeti. El detalle está en la letra chica: según la organización Tlacuatzín Rescue, el dichoso consejo solo opera para personas afines o integrantes del mismo. Es decir, acabamos de inaugurar el primer organismo de defensa animal con derecho de admisión. Perros bienvenidos, siempre y cuando lleguen recomendados.

La prueba de fuego ocurrió esta semana. Tlacuatzín denunció que en una casa por el camino a Cana había animales amarrados. Cuando la agrupación quiso apoyar el rescate de un perrito maltratado, esperó más de una hora a que la policía municipal se dignara a aparecer. Una hora. En ese lapso uno ve un capítulo de novela, hace fila en el banco y todavía le sobra tiempo para preguntarse para qué sirve un consejo consultivo que no consulta, no asiste y, aparentemente, no contesta.

Al final, tras el eco de otras personas que sumaron sus voces, la presidencia municipal acudió y rescató a uno de los perritos. Final feliz con asterisco del tamaño de una croqueta: el rescate salió gracias a la presión ciudadana, no gracias al consejo que, en teoría, existe justamente para eso. El perrito no sabía que, para ser atendido con prisa en la capital, primero hay que darse de alta como afín.

Uno entiende que los consejos consultivos son criaturas delicadas: sesionan, deliberan, levantan actas, se toman la foto. Lo que no se entiende es que un mecanismo creado para proteger a los que no pueden hablar termine funcionando como salón de fiestas privado, con lista en la puerta. Los animales de Guanajuato no piden gran cosa: agua, comida, un techo y que, cuando alguien los amarra y los maltrata, la autoridad llegue antes de que se acabe la hora del recreo.

Mientras tanto, la recomendación para el próximo perro maltratado de la capital es sencilla: consíguete un padrino en el consejo, aprende a ladrar en tono institucional y, sobre todo, ten paciencia. En Guanajuato hasta el rescate se forma… y a veces la fila la cuida la misma autoridad que debería estar corriendo.