Ingresar | Crear cuenta

El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 9 de octubre, 2026
Michoacán • Digest • 13 de septiembre de 2026

Nos dicen bonitos, nos piden apagar la inteligencia artificial y aun así hay que certificar la CURP

Tamaño de letra
Nos dicen bonitos, nos piden apagar la inteligencia artificial y aun así hay que certificar la CURP
Arranca el fin de semana en Michoacán con la sensación de que el mundo entero decidió opinar sobre nosotros sin preguntarnos. Desde Dublín —porque ahora las declaraciones sobre el T-MEC se dan en Irlanda, faltaba más— Donald Trump soltó que tiene "una gran relación" con México y que va a ser todavía mejor. A quien le echó pleito fue a Canadá, país al que acusó de haberlo "estafado" durante medio siglo. Uno lee eso y no sabe si sentirse halagado o preocupado: cuando el vecino que reordena aranceles como quien mueve fichas de dominó te dice que eres su favorito, conviene contar los cubiertos. Michoacán, que exporta aguacate como si fuera oro verde, sonríe nervioso y sigue empacando.

Pero la noticia que a esta redacción le movió el piso viene de más lejos y más adentro. El director de una empresa de inteligencia artificial —la misma que, ejem, hace posible que usted lea estas líneas— publicó un ensayo pidiendo que se frene el desarrollo de la IA porque avanza hacia una "automejora recursiva" capaz de tumbar el internet. Es decir: el patrón salió a decir que su propio invento va demasiado rápido y hay que ponerle tope. Nunca en la historia un jefe había pedido públicamente que su producto trabajara menos. Aquí en Michoacán eso tiene nombre: se llama pedir puente. Lo entendemos perfectamente.

Y hablando de puentes: llegó la temporada de la duda nacional más profunda, ¿cómo se paga el 16 de septiembre? Porque es día de descanso obligatorio, y si le tocó chambear, la ley dice que le deben pagar con incentivo. Cada año redescubrimos esta información como si fuera la primera vez, cada año el patrón pone cara de que nunca la había escuchado, y cada año el trabajador aprende a hacer la cuenta más rápido que el propio contador. Es nuestra tradición patria más honesta.

Hablando de cuentas que no cuadran: en La Piedad, dos exempleados de una casa de cambio fueron vinculados a proceso por, presuntamente, desviar más de 878 mil pesos duplicando operaciones con cheques. Uno era cajero y el otro llevaba la contabilidad, o sea, el equipo completo: el que agarra el dinero y el que borra la huella. Es como poner al ratón a cuidar el queso y al primo del ratón a llevar el inventario del queso. Que nadie se sorprenda del final.

Mientras tanto, el Estado mexicano nos tiene entretenidos con la nueva disciplina olímpica: certificar la CURP. Resulta que ahora, para cobrar la Beca Bienestar, hay que traer la CURP "certificada", que es como la CURP de toda la vida pero con una palomita que dice que sí, que usted efectivamente existe y que el Registro Civil está de acuerdo. Nos pasamos décadas presumiendo la CURP como el documento definitivo y ahora resulta que necesitaba otra CURP que la avalara. Falta poco para que pidan una carta de recomendación del acta de nacimiento.

No todo es burocracia y aranceles. En Zacapu, un chef local decidió que los uchepos ya estaban demasiado cómodos y los caramelizó con flor de San Juan, esa que crece silvestre por el rumbo. Aplausos de pie: mientras el mundo discute si la inteligencia artificial va a destruir el internet, en Michoacán seguimos innovando con lo único que jamás nos va a fallar, que es la cocina. Que Silicon Valley tiemble; nosotros ya le pusimos flor al elote.

Y para cerrar el sábado como Dios manda, Tangancícuaro anuncia hasta 10 mil asistentes al concierto de Los Huracanes del Norte por las Fiestas Patrias. Diez mil almas dispuestas a corear corridos mientras el resto del país se pregunta cómo se paga el feriado y si la CURP trae palomita. Prioridades claras: primero el acordeón, luego el trámite.

Así se ve Michoacán este fin de semana: querido por Washington, teorizado por la inteligencia artificial, estafado ocasionalmente en la casa de cambio, obligado a certificar su propia existencia y, aun así, con ánimo de caramelizar un uchepo y llenar una plaza. Que nos apaguen el internet si quieren. Nosotros tenemos flor de San Juan y acordeón, y con eso nos alcanza para el siglo.