El milagro de García: 95% menos homicidios y una tribuna repleta de precandidatos
Tamaño de letra
En la explanada del ayuntamiento de García, el alcalde Manuel Guerra Cavazos rindió su Segundo Informe y anunció una reducción histórica del 95 por ciento en los homicidios. Noventa y cinco por ciento. Es una cifra tan redonda y tan generosa que uno casi espera que el próximo año presente un 110 y nos regale seguridad de sobra para exportar a los municipios vecinos.
El secreto, nos dicen, fue la tecnología, los arcos carreteros y la vigilancia aérea. O sea: cámaras, plumas y un dron viéndonos desde arriba mientras el ciudadano de a pie sigue batallando con el bache de la esquina. Funciona, y qué bueno. Pero permítannos una duda estadística de barrio: mientras García presume 95 por ciento, al estado entero le bajaron los homicidios 48 por ciento. Alguien por aquí tiene una calculadora bendecida, y sospechamos de qué lado del municipio vive.
Lo verdaderamente conmovedor no fue el número, sino el aforo. A un informe municipal, técnico y austero, acudieron el alcalde de Monterrey y —mírense ustedes qué coincidencia— tres aspirantes a la gubernatura por Morena. Nada grita 'rendición de cuentas sobre el drenaje pluvial' como una primera fila de precandidatos aplaudiendo la pavimentación con lágrimas en los ojos. Porque otro logro estelar fue tener 'el programa más grande de pavimentación', frase que en esta tierra es casi un poema: presumir asfalto es presumir que, por una vez, la calle no te tragó.
Que baje el crimen es una gran noticia y ojalá sea cierta hasta el último decimal. Solo pedimos una cosa: que el año entrante el informe se llene de vecinos y no de currículums buscando chamba de gobernador. La pavimentación se aplaude sola; los aspirantes, no tanto.
El secreto, nos dicen, fue la tecnología, los arcos carreteros y la vigilancia aérea. O sea: cámaras, plumas y un dron viéndonos desde arriba mientras el ciudadano de a pie sigue batallando con el bache de la esquina. Funciona, y qué bueno. Pero permítannos una duda estadística de barrio: mientras García presume 95 por ciento, al estado entero le bajaron los homicidios 48 por ciento. Alguien por aquí tiene una calculadora bendecida, y sospechamos de qué lado del municipio vive.
Lo verdaderamente conmovedor no fue el número, sino el aforo. A un informe municipal, técnico y austero, acudieron el alcalde de Monterrey y —mírense ustedes qué coincidencia— tres aspirantes a la gubernatura por Morena. Nada grita 'rendición de cuentas sobre el drenaje pluvial' como una primera fila de precandidatos aplaudiendo la pavimentación con lágrimas en los ojos. Porque otro logro estelar fue tener 'el programa más grande de pavimentación', frase que en esta tierra es casi un poema: presumir asfalto es presumir que, por una vez, la calle no te tragó.
Que baje el crimen es una gran noticia y ojalá sea cierta hasta el último decimal. Solo pedimos una cosa: que el año entrante el informe se llene de vecinos y no de currículums buscando chamba de gobernador. La pavimentación se aplaude sola; los aspirantes, no tanto.