Ingresar | Crear cuenta

El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Guanajuato • Nota • 14 de septiembre de 2026

Aldama estrena invierno en septiembre: la 'nevada' que era hielo y el desagüe que se rindió

Tamaño de letra
Aldama estrena invierno en septiembre: la 'nevada' que era hielo y el desagüe que se rindió
Septiembre en Guanajuato suele significar gritos, pozole y verbena. En Aldama, este año, significó hielo. Una granizada tan intensa cayó sobre la zona —que pertenece a Irapuato— que más de un vecino, entre el asombro y el celular en mano, alcanzó a gritar que había caído nieve. No era nieve. Era granizo, mucho granizo, y agua que no supo por dónde irse.

Protección Civil, siempre lista para bajar la emoción a lenguaje técnico, explicó que se formaron 'capas de hielo que obstruyeron el flujo pluvial'. En cristiano: la calle se congeló, el drenaje se atragantó y el agua decidió quedarse a vivir en la esquina. La buena noticia, y hay que subrayarla, es que no se reportaron arroyos desbordados ni personas lesionadas; la corporación acudió a monitorear y a apoyar a las familias que lo necesitaran.

Aun así, la estampa fue de otro clima y de otro país: calles y caminos cubiertos de blanco, coches abriéndose paso entre el granizo y niños que probablemente vivieron su primer y efímero invierno bajío sin salir del municipio. Guanajuato, tierra de sol brutal y feria polvosa, se dio el lujo de un cameo nórdico de media tarde.

Lo que la postal invernal también dejó al descubierto es la eterna fragilidad del desagüe. Basta una tormenta fuera de lo común para que el 'flujo pluvial' —ese personaje que solo aparece en los boletines cuando falla— se rinda sin condiciones. La naturaleza mandó granizo; la infraestructura respondió con un encogimiento de hombros.

Por ahora, el hielo se derritió, las familias fueron atendidas y Aldama volvió a su temperatura de siempre. Pero queda la advertencia meteorológica y también la urbana: si una granizada de septiembre puede convertir la calle en pista de patinaje, conviene preguntarse qué pasará cuando lleguen las lluvias que sí estaban en el calendario. Que la próxima vez, ojalá, el flujo pluvial llegue con abrigo.