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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Jalisco • Nota • 15 de septiembre de 2026

Puerto Vallarta decreta 2027 como el "año de los servicios públicos" y empieza por adelgazar la nómina

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Puerto Vallarta decreta 2027 como el "año de los servicios públicos" y empieza por adelgazar la nómina
El alcalde de Puerto Vallarta, Luis Ernesto Munguía, anunció que 2027 será el "año de los servicios públicos" y que, para lograrlo, su administración adelgazará la nómina municipal: menos asesores para los regidores —reducidos, según dijo, a dos colaboradores—, evaluación estricta de tabuladores de gerentes y ediles, y la promesa de no rebasar los topes salariales de la famosa partida 1000. En otras palabras: el ayuntamiento se pondrá a dieta justo antes de la temporada electoral, ese momento del calendario en que todos los gobiernos redescubren la delgadez.

Por si alguien dudaba de la firmeza del propósito, salió el tesorero Hugo Alberto Robles Cibrián a ponerle números al ayuno. Confirmó que se detectó un excedente proyectado en la nómina de entre 3 y 4% al corte de agosto —un monto que rumbo al cierre andaría por debajo de los 50 millones de pesos— y que la encomienda es neutralizarlo antes de que termine el año. ¿El método? Una revisión en dos etapas de 15 días cada una, ejecutada, palabras textuales, "de arriba hacia abajo y viceversa". Es decir, se revisará hacia abajo y luego de regreso hacia arriba, no vaya a ser que en el camino de bajada se les haya quedado un asesor escondido detrás de un archivero.

Uno celebra el rigor hacendario, pero no puede evitar la ternura del calendario. Anunciar la depuración de la nómina para 2027 —el año en que se renuevan los cargos— tiene el mismo timing entrañable que ponerse a barrer la casa cinco minutos antes de que lleguen las visitas. Bienvenida la austeridad; solo faltaría preguntar dónde estaban esos 50 millones de excedente el resto del sexenio, cuando nadie andaba contando colaboradores.

En El Destiempo aplaudimos que Vallarta priorice baches, agua y luminarias sobre los organigramas inflados. Y confiamos en el operativo "de arriba hacia abajo y viceversa", siempre que el viceversa no sea el momento en que los recortados de la primera quincena regresen, sigilosos, en la segunda. Porque en esto de las nóminas municipales, como en las telenovelas, el personaje que dan por muerto siempre reaparece en el último capítulo. Feliz año de los servicios públicos, paisanos: ojalá el próximo sea el de las banquetas.