Michoacán en modo Grito: coronan al elegido, le cortan el agua a la 'envidia' y Zacapu esconde a los perros
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Faltan horas para el Grito y Michoacán ya ensaya el suyo: uno largo, colectivo y sin fuegos artificiales del bueno. Repasemos el circo antes de que suban el telón tricolor.
Empecemos por la telenovela guinda. Este lunes Morena destapó a Carlos Torres Piña como coordinador estatal de la 4T rumbo a la gubernatura, y lo hizo con la solemnidad de quien anuncia algo que todos sabían desde antier. El propio senador Raúl Morón salió a 'reconocer el triunfo' del exfiscal, aceptando que las encuestas lo ponían a él en segundo lugar. Reconocer que ibas segundo en una encuesta interna es el equivalente político a felicitar al que se comió el último taco: se hace con una sonrisa, pero por dentro uno calcula la revancha. Morón pidió diálogo rumbo al 2027, que en el diccionario michoacano significa 'denme algo o me acuerdo de esto en tres años'. Mientras tanto, Juan Carlos Barragán, fiel a su vocación de suspenso, declaró que 'todo puede pasar' pero que él 'no cree que habrá sorpresas'. Es decir: emoción cero, pero cobrada como estreno.
Del otro lado del tablero, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla se fue a Zitácuaro a rendir informe y a recordarnos que gobernar es, básicamente, inaugurar kilómetros. Presumió 47 rehabilitados por acá, 72.3 modernizados por allá y más de cuatro mil obras en cinco años. Uno agradece las carreteras nuevas; lo que no queda claro es si sirven para llegar más rápido a los lugares donde, según las otras notas del día, uno preferiría no llegar. Porque el mismo Michoacán de los teleféricos y los Morebús amaneció con tres ataques armados en Morelia. La obra pública avanza; la paz dice que ahí viene, que ya casi, que la modernizan el trimestre que entra.
Y hablando de contradicciones dignas de kiosco: el gobernador aseguró que la Universidad Michoacana 'es la envidia de muchas instituciones' por su presupuesto. Envidiable, sí, salvo por el detalle de que el OOAPAS le cortó el agua a por lo menos seis cuentas de la UMSNH por adeudos. Somos la envidia del país, pero en el baño de la facultad no hay ni para jalarle. Y no es que a Morelia le falte agua: hay más de 40 mil tomas clandestinas conectadas con la discreción de un elefante en cristalería. Aquí el agua no se pierde, cambia de dueño sin avisar.
En el capítulo cultural, el Ayuntamiento de Morelia revisó con lupa el setlist de Natanael Cano para el Grito y anunció, aliviado, que 'no detectó apología del delito'. Imaginen la escena: funcionarios con audífonos y un cuadernito, subrayando corridos como quien busca albures en el himno. Todavía 'continúa el proceso de aprobación', porque en Michoacán hasta la fiesta pasa por comité. Pepe Aguilar, en cambio, ya tiene horarios y accesos listos: él canta de charros y no de fiscalías, así que pasó el filtro sin escala.
Pero la joya provinciana del día viene de Zacapu, que para su carrera ciclista anunció que resguardará a los perros callejeros para evitar accidentes. Léase de nuevo: el municipio va a localizar, convocar y recoger a los perros sin dueño… por un día. Uno se pregunta por qué esa misma logística no aplica el resto del año, o para otras cosas que también andan sueltas por la carretera. El perro de Zacapu tendrá, aunque sea por 24 horas, más certeza sobre su paradero que muchos michoacanos.
Del lado económico hay brindis: llega Mezcalmanía al Ceconexpo con más de 70 expositores, y la Sedeco promete acompañar a los productores en su 'formalización'. Traducción: primero pruebe el mezcal, luego el trámite; uno anestesia para el otro. Bienvenido sea, que después de este noticiero uno necesita un caballito doble.
Cierra el día la Iglesia, que pidió frenar la violencia y responder por los desaparecidos, recordando que la libertad no es 'concesión sino garantía'. Bonita frase para vísperas patrias, aunque en Villa Madero la familia de un joven de 18 años no está para discursos: bloquearon la carretera Madero-Acuitzio para exigir que lo busquen. Ese es el otro Grito, el que no sale en el balcón ni lleva confeti. Feliz 15, Michoacán. Que el mezcal alcance y que, por una vez, la logística de los perros de Zacapu se le contagie a quien decide dónde poner las prioridades.
Empecemos por la telenovela guinda. Este lunes Morena destapó a Carlos Torres Piña como coordinador estatal de la 4T rumbo a la gubernatura, y lo hizo con la solemnidad de quien anuncia algo que todos sabían desde antier. El propio senador Raúl Morón salió a 'reconocer el triunfo' del exfiscal, aceptando que las encuestas lo ponían a él en segundo lugar. Reconocer que ibas segundo en una encuesta interna es el equivalente político a felicitar al que se comió el último taco: se hace con una sonrisa, pero por dentro uno calcula la revancha. Morón pidió diálogo rumbo al 2027, que en el diccionario michoacano significa 'denme algo o me acuerdo de esto en tres años'. Mientras tanto, Juan Carlos Barragán, fiel a su vocación de suspenso, declaró que 'todo puede pasar' pero que él 'no cree que habrá sorpresas'. Es decir: emoción cero, pero cobrada como estreno.
Del otro lado del tablero, el gobernador Alfredo Ramírez Bedolla se fue a Zitácuaro a rendir informe y a recordarnos que gobernar es, básicamente, inaugurar kilómetros. Presumió 47 rehabilitados por acá, 72.3 modernizados por allá y más de cuatro mil obras en cinco años. Uno agradece las carreteras nuevas; lo que no queda claro es si sirven para llegar más rápido a los lugares donde, según las otras notas del día, uno preferiría no llegar. Porque el mismo Michoacán de los teleféricos y los Morebús amaneció con tres ataques armados en Morelia. La obra pública avanza; la paz dice que ahí viene, que ya casi, que la modernizan el trimestre que entra.
Y hablando de contradicciones dignas de kiosco: el gobernador aseguró que la Universidad Michoacana 'es la envidia de muchas instituciones' por su presupuesto. Envidiable, sí, salvo por el detalle de que el OOAPAS le cortó el agua a por lo menos seis cuentas de la UMSNH por adeudos. Somos la envidia del país, pero en el baño de la facultad no hay ni para jalarle. Y no es que a Morelia le falte agua: hay más de 40 mil tomas clandestinas conectadas con la discreción de un elefante en cristalería. Aquí el agua no se pierde, cambia de dueño sin avisar.
En el capítulo cultural, el Ayuntamiento de Morelia revisó con lupa el setlist de Natanael Cano para el Grito y anunció, aliviado, que 'no detectó apología del delito'. Imaginen la escena: funcionarios con audífonos y un cuadernito, subrayando corridos como quien busca albures en el himno. Todavía 'continúa el proceso de aprobación', porque en Michoacán hasta la fiesta pasa por comité. Pepe Aguilar, en cambio, ya tiene horarios y accesos listos: él canta de charros y no de fiscalías, así que pasó el filtro sin escala.
Pero la joya provinciana del día viene de Zacapu, que para su carrera ciclista anunció que resguardará a los perros callejeros para evitar accidentes. Léase de nuevo: el municipio va a localizar, convocar y recoger a los perros sin dueño… por un día. Uno se pregunta por qué esa misma logística no aplica el resto del año, o para otras cosas que también andan sueltas por la carretera. El perro de Zacapu tendrá, aunque sea por 24 horas, más certeza sobre su paradero que muchos michoacanos.
Del lado económico hay brindis: llega Mezcalmanía al Ceconexpo con más de 70 expositores, y la Sedeco promete acompañar a los productores en su 'formalización'. Traducción: primero pruebe el mezcal, luego el trámite; uno anestesia para el otro. Bienvenido sea, que después de este noticiero uno necesita un caballito doble.
Cierra el día la Iglesia, que pidió frenar la violencia y responder por los desaparecidos, recordando que la libertad no es 'concesión sino garantía'. Bonita frase para vísperas patrias, aunque en Villa Madero la familia de un joven de 18 años no está para discursos: bloquearon la carretera Madero-Acuitzio para exigir que lo busquen. Ese es el otro Grito, el que no sale en el balcón ni lleva confeti. Feliz 15, Michoacán. Que el mezcal alcance y que, por una vez, la logística de los perros de Zacapu se le contagie a quien decide dónde poner las prioridades.