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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Chihuahua • Nota • 16 de septiembre de 2026

El sábado tu celular gritará antes que tú

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El sábado tu celular gritará antes que tú
Prepárense chihuahuenses, porque este sábado 19 de septiembre, a las 12:00 horas en punto, todos los teléfonos del país están citados a un ataque de nervios coordinado. Se trata del Segundo Simulacro Nacional 2026, y esta vez la novedad es que la alerta llegará directo al bolsillo mediante tecnología Cell Broadcast: un sonido masivo que, según las propias autoridades, podrá «tomar por sorpresa» a quienes no estén enterados.

O sea, el simulacro incluye, de gratis, un simulacro emocional. Porque una cosa es participar en un ejercicio de protección civil y otra muy distinta es que tu celular berree solo, a media comida, con un alarido que tu sistema nervioso interpretará como el fin del mundo. La hipótesis del ejercicio, para colmo del drama, es un sismo de magnitud 7.1 con epicentro en Mexicali. Nada como empezar el fin de semana con adrenalina institucional.

Las autoridades piden, muy sensatamente, no entrar en pánico ni confundir el aviso con un terremoto real. Recomendación impecable que, sin embargo, subestima el temperamento nacional: aquí hay quien grita cuando le vibra el teléfono por un mensaje del banco. Multiplíquese eso por todos los dispositivos de una ciudad sonando al unísono y tendremos el verdadero fenómeno telúrico: el respingo colectivo más grande de la historia de Chihuahua.

El mensaje vendrá identificado como prueba, no requiere aplicación ni funciona como SMS, y busca que familias, escuelas, empresas y oficinas ensayen qué hacer ante una emergencia mayor. Todo muy útil y necesario, que quede claro: los simulacros salvan vidas y este es de verdad importante. Solo conviene avisarle a la abuela, al perro y al vecino cardiaco antes de que el aparato empiece a aullar.

Así que ya saben: sábado, mediodía, y un celular que gritará con más ganas que cualquier arenga del balcón. Al menos este grito sí tiene hora exacta, propósito claro y no infla las cifras de asistencia. Guarden la calma, sigan las indicaciones y, sobre todo, no le echen la culpa al teléfono: solo está cumpliendo con la patria.