El cabildo vampiro: cómo aprobar tu informe a las ocho de la noche sin que nadie te vea
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Hay dos maneras de sortear una protesta ciudadana: escucharla o programar la sesión a una hora en que los inconformes ya estén viendo la novela. En la capital de Guanajuato optaron por la segunda. La alcaldesa Samantha Smith convocó a cabildo a las ocho de la noche para aprobar su segundo informe de gobierno, un horario que, según ella, servía para “aprovechar el día”. Aprovecharlo, claro, hasta el último minuto en que los opositores de Morena y Antorcha Campesina ya se habían retirado a sus hogares.
La estrategia funcionó de maravilla. El informe pasó con siete votos panistas, dos priistas, uno emecista y —sorpresa de la noche— el de una regidora morenista que decidió romper filas y regalarle a la panista un aval que ni sus aliados naturales esperaban. Tres de Morena y la del PT votaron en contra, entre acusaciones de “derroche” y “triunfalismo”, pero para entonces el tamal ya estaba servido.
El pequeño problema es que existe una entidad ajena al cabildo llamada “la ciudadanía”, y esa contestó por otra vía. La encuestadora Rubrum ubicó a Samantha en el lugar 93 de los 104 municipios más importantes del país, con una calificación de 3.31 que no cae en la parte roja: la funda. Para dimensionar: León anda en el 24, Celaya reprobado en el 63, Irapuato en el 65 y la capital, bueno, la capital está compitiendo por el descenso.
Ante semejantes números, el gobierno municipal respondió con la única herramienta que nunca falla en el manual: la foto. Entregó cinco patrullas nuevas, quince armas cortas y cuatro largas, con una inversión de 4.1 millones de pesos, todo bajo la marca “Firmes por Guanajuato”. Y firmes están, no se les puede negar. Firmes en el lugar 93, sostenidos por una sesión nocturna y una regidora que cambió de bando justo a tiempo.
Moderaleja para futuros alcaldes: si no puedes subir en las encuestas, al menos aprende a bajar la persiana antes de que lleguen los que opinan distinto. La democracia, en su versión guanajuatense de horario estelar, se aprueba mejor con la luz apagada.
La estrategia funcionó de maravilla. El informe pasó con siete votos panistas, dos priistas, uno emecista y —sorpresa de la noche— el de una regidora morenista que decidió romper filas y regalarle a la panista un aval que ni sus aliados naturales esperaban. Tres de Morena y la del PT votaron en contra, entre acusaciones de “derroche” y “triunfalismo”, pero para entonces el tamal ya estaba servido.
El pequeño problema es que existe una entidad ajena al cabildo llamada “la ciudadanía”, y esa contestó por otra vía. La encuestadora Rubrum ubicó a Samantha en el lugar 93 de los 104 municipios más importantes del país, con una calificación de 3.31 que no cae en la parte roja: la funda. Para dimensionar: León anda en el 24, Celaya reprobado en el 63, Irapuato en el 65 y la capital, bueno, la capital está compitiendo por el descenso.
Ante semejantes números, el gobierno municipal respondió con la única herramienta que nunca falla en el manual: la foto. Entregó cinco patrullas nuevas, quince armas cortas y cuatro largas, con una inversión de 4.1 millones de pesos, todo bajo la marca “Firmes por Guanajuato”. Y firmes están, no se les puede negar. Firmes en el lugar 93, sostenidos por una sesión nocturna y una regidora que cambió de bando justo a tiempo.
Moderaleja para futuros alcaldes: si no puedes subir en las encuestas, al menos aprende a bajar la persiana antes de que lleguen los que opinan distinto. La democracia, en su versión guanajuatense de horario estelar, se aprueba mejor con la luz apagada.