El Grito transcurrió 'sin novedad', que es la novedad más grande del año
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A las once en punto de la noche, cuando el confeti todavía no tocaba el suelo, el secretario de Gobierno ya tenía listo el veredicto: las celebraciones del Grito transcurrieron 'sin novedad' en 112 municipios. La cifra es hermosa por lo que dice y, sobre todo, por lo que calla. Michoacán tiene 113 municipios. Así que la paz oficial viene, como buen paquete de tortillas, con un municipio de descuento: donde dice kilo, trae 980 gramos.
¿Cuál es el municipio faltante? No hace falta el doctorado en comprensión lectora que extraña la SEP para deducirlo. En Madero, Michoacán, las Fiestas Patrias se cancelaron. No por lluvia, no por presupuesto: porque las familias salieron a las calles a exigir la aparición de un joven, visto por última vez el 13 de septiembre. Resulta difícil gritar 'viva México' cuando lo que uno grita, desde hace días, es un nombre. Ese, secretario, podría ser su municipio 113: no transcurrió sin novedad, transcurrió sin fiesta, que no es lo mismo aunque rime.
Y por si el redondeo no bastara, en Uruapan la propia presidenta municipal subió al balcón a pronunciar, textualmente, 'un grito de justicia' por su antecesor asesinado y por las víctimas de la delincuencia. Que la máxima autoridad de un municipio use la arenga patria —el momento diseñado para el júbilo— para pedir justicia dice más del estado de las cosas que cualquier boletín de las 23:00. El año pasado, en ese mismo Uruapan, ni siquiera hubo Grito. Hemos avanzado: ahora sí hay Grito, solo que es de auxilio.
Mientras tanto, la vida seguía repartiendo 'novedades' que la estadística tuvo la delicadeza de no computar. En las carreteras, transportistas de Tzintzuntzan y familiares en Madero montaban bloqueos —los segundos, otra vez, por el joven desaparecido—. En Uruapan, a unos metros del Hospital Regional, un hombre fue asesinado a balazos cerca de las nueve de la noche; a esa misma hora, en otra colonia de la ciudad, un auto embistió a una pareja de motociclistas y aceleró para huir, dejando a la 'novedad' tirada sobre el pavimento. Todo, insistimos, sin novedad. La palabra ha trabajado tanto esta semana que ya merece prestaciones y aguinaldo.
Capítulo aparte para la telenovela de la Fiscalía, con más suspenso que cualquier serie de las que, según la SEP, nos están fundiendo el cerebro. El fiscal anda de licencia y avisó que hasta el domingo 19 concluye su permiso, para 'definir su futuro' el lunes. O sea: el titular de la institución que persigue a quienes no se presentan a tiempo se tomó su tiempo. El presidente del Congreso, por su parte, nos tranquiliza asegurando que la FGE 'no se desestabilizará' por la salida de su titular y que el encargado del despacho 'ha dado mejores resultados'. Traducción libre: el interino lo hace tan bien que casi da pena que regrese el jefe. Nunca un elogio fue tan parecido a una carta de despido.
El mismo dirigente reconoció, de paso, que en las encuestas el fiscal iba primero y él, senador, segundo. Un funcionario que difunde él mismo la encuesta donde queda en segundo lugar tiene, mínimo, una honestidad que ya quisiéramos ver en otras ventanillas.
Y hablando de no presentarse: el secretario de Obras Públicas de Uruapan fue citado dos veces por la Fiscalía en el marco del caso Manzo y, dos veces, no acudió. Dos. Ni el que debe dos meses de renta esquiva tan finamente al casero. El gobernador tuvo que exhortar públicamente a los funcionarios municipales a ir a declarar, que es el equivalente institucional a gritarle a un adolescente 'ya bájale a las pantallas' esperando que obedezca por telepatía.
En el terreno federal, la presidenta encabezó su segundo Grito en el Zócalo, con homenaje a Margarita Maza, y el coordinador de los diputados anunció que las comparecencias del gabinete serán 'a puerta cerrada por seguridad nacional'. Nada tranquiliza más a la ciudadanía que enterarse de que lo que van a decir los secretarios es tan delicado que mejor no lo oímos. Que rindan cuentas, sí, pero en modo avión.
Cerramos donde empezamos, en la aritmética de la calma. En Zamora la fiesta terminó con baile de Banda Fresa y pirotecnia; en Uruapan sacaron 14 rutas de camión extra para que nadie se quedara sin llegar a casa; y en Tanhuato la nota fue que alguien atacó con agua hirviendo a dos perritas, una de ellas con cáncer. Ese es el país que celebramos: capaz de la ternura de un camión de más y capaz, a la vez, de todo lo demás. Sin novedad, pues. Que es la manera oficial de decir que ya nos acostumbramos.
¿Cuál es el municipio faltante? No hace falta el doctorado en comprensión lectora que extraña la SEP para deducirlo. En Madero, Michoacán, las Fiestas Patrias se cancelaron. No por lluvia, no por presupuesto: porque las familias salieron a las calles a exigir la aparición de un joven, visto por última vez el 13 de septiembre. Resulta difícil gritar 'viva México' cuando lo que uno grita, desde hace días, es un nombre. Ese, secretario, podría ser su municipio 113: no transcurrió sin novedad, transcurrió sin fiesta, que no es lo mismo aunque rime.
Y por si el redondeo no bastara, en Uruapan la propia presidenta municipal subió al balcón a pronunciar, textualmente, 'un grito de justicia' por su antecesor asesinado y por las víctimas de la delincuencia. Que la máxima autoridad de un municipio use la arenga patria —el momento diseñado para el júbilo— para pedir justicia dice más del estado de las cosas que cualquier boletín de las 23:00. El año pasado, en ese mismo Uruapan, ni siquiera hubo Grito. Hemos avanzado: ahora sí hay Grito, solo que es de auxilio.
Mientras tanto, la vida seguía repartiendo 'novedades' que la estadística tuvo la delicadeza de no computar. En las carreteras, transportistas de Tzintzuntzan y familiares en Madero montaban bloqueos —los segundos, otra vez, por el joven desaparecido—. En Uruapan, a unos metros del Hospital Regional, un hombre fue asesinado a balazos cerca de las nueve de la noche; a esa misma hora, en otra colonia de la ciudad, un auto embistió a una pareja de motociclistas y aceleró para huir, dejando a la 'novedad' tirada sobre el pavimento. Todo, insistimos, sin novedad. La palabra ha trabajado tanto esta semana que ya merece prestaciones y aguinaldo.
Capítulo aparte para la telenovela de la Fiscalía, con más suspenso que cualquier serie de las que, según la SEP, nos están fundiendo el cerebro. El fiscal anda de licencia y avisó que hasta el domingo 19 concluye su permiso, para 'definir su futuro' el lunes. O sea: el titular de la institución que persigue a quienes no se presentan a tiempo se tomó su tiempo. El presidente del Congreso, por su parte, nos tranquiliza asegurando que la FGE 'no se desestabilizará' por la salida de su titular y que el encargado del despacho 'ha dado mejores resultados'. Traducción libre: el interino lo hace tan bien que casi da pena que regrese el jefe. Nunca un elogio fue tan parecido a una carta de despido.
El mismo dirigente reconoció, de paso, que en las encuestas el fiscal iba primero y él, senador, segundo. Un funcionario que difunde él mismo la encuesta donde queda en segundo lugar tiene, mínimo, una honestidad que ya quisiéramos ver en otras ventanillas.
Y hablando de no presentarse: el secretario de Obras Públicas de Uruapan fue citado dos veces por la Fiscalía en el marco del caso Manzo y, dos veces, no acudió. Dos. Ni el que debe dos meses de renta esquiva tan finamente al casero. El gobernador tuvo que exhortar públicamente a los funcionarios municipales a ir a declarar, que es el equivalente institucional a gritarle a un adolescente 'ya bájale a las pantallas' esperando que obedezca por telepatía.
En el terreno federal, la presidenta encabezó su segundo Grito en el Zócalo, con homenaje a Margarita Maza, y el coordinador de los diputados anunció que las comparecencias del gabinete serán 'a puerta cerrada por seguridad nacional'. Nada tranquiliza más a la ciudadanía que enterarse de que lo que van a decir los secretarios es tan delicado que mejor no lo oímos. Que rindan cuentas, sí, pero en modo avión.
Cerramos donde empezamos, en la aritmética de la calma. En Zamora la fiesta terminó con baile de Banda Fresa y pirotecnia; en Uruapan sacaron 14 rutas de camión extra para que nadie se quedara sin llegar a casa; y en Tanhuato la nota fue que alguien atacó con agua hirviendo a dos perritas, una de ellas con cáncer. Ese es el país que celebramos: capaz de la ternura de un camión de más y capaz, a la vez, de todo lo demás. Sin novedad, pues. Que es la manera oficial de decir que ya nos acostumbramos.