Ingresar | Crear cuenta

El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Nuevo León • Nota • 16 de septiembre de 2026

El pase que nació muerto (y con placas foráneas)

Tamaño de letra
El pase que nació muerto (y con placas foráneas)
Hay proyectos de gobierno que tardan años en madurar. El Pase Turístico de Nuevo León prefirió la vía exprés: nació, causó indignación y fue despachado al panteón de las buenas intenciones en cuestión de días. El permiso que se pretendía exigir a los vehículos con placas foráneas para transitar por el estado —previsto para arrancar en octubre— terminó cancelado luego de que el gobernador anunciara que dará marcha atrás y enviará al Congreso una iniciativa para derogar la reforma.

La resistencia fue coral: alcaldes metropolitanos torcieron la boca, el municipio de Monterrey pidió formalmente revocar la norma y hasta en estados vecinos como Coahuila levantaron la ceja. Y es que la idea tenía su poesía: recibir al turismo con los brazos abiertos y, de pasadita, con un boleto de andén. «Bienvenido a la tierra del cabrito, aquí tiene su permisito.» Un modelo de hospitalidad que solo podía ocurrírsele a quien nunca ha ido de visita a ningún lado.

El argumento oficial para dar marcha atrás fue elegante: la medida no se apegaba a las intenciones del estado en materia de seguridad y representaba un acto de molestia para los ciudadanos. Curioso descubrimiento, porque eso mismo llevaban semanas diciendo los alcaldes y los vecinos de a pie, solo que ellos lo dijeron gratis y sin necesidad de una conferencia de prensa. En su lugar, se promete reforzar la vigilancia de los autos foráneos con labores de inteligencia de Fuerza Civil, que suena mucho mejor y, sobre todo, no manda a nadie a formarse en una caseta.

El temor de fondo tampoco era menor: un permiso obligatorio en manos de tránsitos municipales tiene un potencial de «malentendidos» digno de estudio universitario. Al final, todos contentos: los foráneos podrán seguir viniendo a dejar su dinero en el Barrio Antiguo sin trámite previo, los coahuilenses guardan la calma y el gobierno se anota una rara victoria por la vía de deshacer lo que acababa de hacer.

Queda la lección administrativa del mes: en Nuevo León una gran idea puede recorrer el ciclo completo —del anuncio triunfal al arrepentimiento público— más rápido de lo que tarda uno en encontrar estacionamiento en la Macroplaza. Eficiencia pura. Nomás que en reversa.