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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Guanajuato • Nota • 17 de septiembre de 2026

El máster en buena gestión lo imparte quien dejó el pueblo endeudado

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Hay currículums y hay currículums. En Pénjamo circula la historia de una deuda municipal que —según los propios archivos y las notas locales— viene creciendo desde hace casi veinte años, pasó por varias administraciones y hoy ronda cifras que, comparadas, equivaldrían a años enteros de obra pública de municipios vecinos juntos. Un boquete respetable, de esos que no se tapan con una kermés.

Lo que eleva el asunto a la categoría de arte es el reparto de premios. Un exalcalde penjamense, mencionado por haber dejado un adeudo de nueve cifras y con una larga lista de observaciones de la Auditoría Superior del Estado todavía sin resolución, no anda escondido ni apenado: opera hoy como subsecretario en una dependencia estatal, con chofer, asistentes y una sonrisa institucional a prueba de balas. Y esta semana subió de nivel: apareció en Manuel Doblado, en el arranque de dos obras de pavimentación, para hablar —así, con todas sus letras y sin que se le moviera un músculo— de la importancia de la buena gestión y la correcta aplicación del recurso.

Dejemos algo claro, porque aquí no inventamos ni acusamos: la Auditoría lleva sus procesos, no hay sentencia y todo lo demás son observaciones en trámite. Nosotros nos limitamos a admirar la puesta en escena. Porque invitar a dar cátedra de administración a alguien señalado por dejar cuentas en rojo tiene el mismo encanto que pedirle al que se comió el pastel que vigile el refrigerador. El mensaje que reciben los jóvenes penjamenses es didáctico y demoledor: en Guanajuato no se trata de cuidar el dinero público, se trata de sobrevivir políticamente a no haberlo cuidado. Endeuda un pueblo y, con suerte, terminas cortando listones y dando consejos de honestidad en el pueblo de al lado.

Y mientras tanto, allá en Pénjamo, las calles siguen esperando su propia pavimentación, la Auditoría sigue sumando fojas y los vecinos siguen preguntándose por qué el experto en buena gestión da el discurso en otro municipio. La respuesta, sospechamos, también anda pendiente de auditar.