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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 9 de octubre, 2026
Michoacán • Digest • 17 de septiembre de 2026

Que vivan los comités: la patria que se salvó por una canción

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Septiembre en Michoacán es esa temporada en que el Estado demuestra de qué está hecho: de pólvora, de discursos de balcón y, este año, de una cuidadosa curaduría de playlists que ya quisiera el festival de cine de Morelia. Resulta que el permiso para cierto concierto de corridos tumbados pende de una sola canción, porque el 96% del repertorio ya "pasó la prueba" contra la apología del delito. Uno se imagina al secretario de gobierno con audífonos, cuadernito y plumón, dándole play tema por tema como maestro de secundaria calificando examen extraordinario: "esta sí, esta también, ay, ésta no, jovencito, quédese a repetir el año". Cuatro por ciento de riesgo para la paz pública. Nunca la censura había sido tan estadística ni tan generosa con la nota aprobatoria.

Mientras la autoridad pule su oído musical, otra rama del poder pule su bola de cristal. En el PAN moreliano ya hay quien se autodestapa como coordinador rumbo a 2027 con una humildad que conmueve: asegura que ni Morena ni el llamado "Movimiento del Asombrero" le harán competencia. Y uno lo entiende: cuesta competirle a alguien que ya ganó la elección en su propia cabeza, tres años antes, sin gastar un solo espectacular. Es el único candidato del país que no necesita encuestas porque trae la boleta prellenada de fábrica. Le deseamos suerte, y sobre todo, le deseamos memoria: septiembre de 2026 quedará grabado para cuando llegue septiembre de 2027.

En materia de seguridad, la buena noticia se dio con una redacción digna de premio: las fiestas patrias transcurrieron "sin incidencias en Michoacán, salvo por Villa Madero". Ese "salvo" es la palabra más trabajadora del comunicado. Es el asterisco que sostiene toda la paz del estado, el pie de página que carga con la realidad completa. Villa Madero, como siempre, haciéndole el feo al optimismo oficial. Sugerimos para el próximo boletín la fórmula clásica: "todo tranquilo, excepto lo que no".

Y porque la modernidad no espera, la Secretaría Ejecutiva del Sistema Estatal Anticorrupción anunció con bombo su gran acto fundacional del mes: instalar un Comité de Tecnologías de la Información y Comunicaciones. Sí, un comité. Se tomó protesta, se aprobaron lineamientos y se habló de eficiencia, seguridad e innovación, todo sin encender una sola computadora frente a las cámaras. En el país donde para combatir la corrupción se crea un órgano que crea un comité que redacta un lineamiento para vigilar el uso de otro órgano, esto es prácticamente inteligencia artificial. Falta el subcomité que evalúe la instalación del comité, pero eso, seguramente, ya está en el orden del día de la próxima sesión extraordinaria.

La nota rosa la puso Pepe Aguilar, que entre canción y canción soltó su gran hallazgo geográfico: "Michoacán es uno de los estados más mexicanos". Profunda observación, digna de placa en el kiosco. Nadie sabe cuáles serían los estados poco mexicanos —¿alguno nos estará traicionando en secreto?—, pero el michoacano promedio agradece el diploma. Es el tipo de elogio que no compromete a nada y aplaude a todos: el aguacate de los cumplidos, verde por fuera y relleno de nada por dentro.

Donde sí hubo compromiso, y del caro, fue en Jiquilpan: una mujer depositó casi 280 mil pesos por un viaje que jamás se reservó. La vinculada a proceso administraba una agencia que, al parecer, vendía destinos y entregaba silencio. El único itinerario garantizado terminó siendo el del expediente rumbo a la carpeta de investigación. Moraleja regional: en estos tiempos, el paquete todo incluido más seguro sigue siendo quedarse en la plaza a ver pasar el desfile.

Y para cerrar con optimismo tecnológico, llega la promesa de que pronto podremos transferir dinero desde el celular sin CLABE, usando el número o un código QR. Excelente: por fin nos quitan los dieciocho dígitos que nadie memoriza y nos dejan solo el trámite de confiar en que el número esté bien tecleado. El progreso, en México, siempre consiste en simplificar el paso que sí funcionaba. Que viva la modernidad, que vivan los comités y que viva México, sobre todo en Villa Madero, donde este año se vivió con especial intensidad.