El Pase Turístico que nació muerto: lo cancelan antes de estrenarlo
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Hay ideas que no alcanzan ni a salir del cascarón. El "Pase Turístico" que el gobierno estatal tenía programado para entrar en vigor en octubre fue cancelado por el propio gobernador antes de estrenarse siquiera. El motivo, según él mismo lo explicó: podía prestarse a abusos por parte de los tránsitos municipales.
Traducción libre: alguien, en algún momento, diseñó un mecanismo para vigilar a los vehículos foráneos, lo anunció con bombo, le puso fecha de arranque... y hasta después notó que quizá, tal vez, existía el riesgo de que algún oficial lo usara para su propio beneficio. Un descubrimiento tardío digno de un aplauso lento y prolongado.
En lugar del pase, prometen ahora "labores de inteligencia" de Fuerza Civil para mantener vigilados a los carros de fuera. Es decir, cambiamos un trámite por una promesa. Del papel a la fe. Uno esperaría que la inteligencia hubiera aparecido, precisamente, antes de anunciar el pase con todo y calendario; pero en la política local el orden de los factores sí altera el boletín de prensa.
Lo cierto es que el "Pase Turístico" pasa a engrosar la larga lista de ocurrencias que nacen un lunes, se anuncian un martes y se cancelan un miércoles. Ya deberían tener un cajón especial para guardarlas, etiquetado con cariño: "buenas intenciones con fecha de caducidad".
Su epitafio será breve: aquí yace una idea que se prestaba a abusos y que, por una vez, alguien notó a tiempo. Bueno, casi a tiempo. Que descanse en paz el pase. Bienvenida sea la vigilancia finísima que, prometen, ahora sí llegará. Los vehículos foráneos podrán circular tranquilos por Nuevo León, o al menos hasta la próxima gran idea con fecha de estreno en octubre.
Traducción libre: alguien, en algún momento, diseñó un mecanismo para vigilar a los vehículos foráneos, lo anunció con bombo, le puso fecha de arranque... y hasta después notó que quizá, tal vez, existía el riesgo de que algún oficial lo usara para su propio beneficio. Un descubrimiento tardío digno de un aplauso lento y prolongado.
En lugar del pase, prometen ahora "labores de inteligencia" de Fuerza Civil para mantener vigilados a los carros de fuera. Es decir, cambiamos un trámite por una promesa. Del papel a la fe. Uno esperaría que la inteligencia hubiera aparecido, precisamente, antes de anunciar el pase con todo y calendario; pero en la política local el orden de los factores sí altera el boletín de prensa.
Lo cierto es que el "Pase Turístico" pasa a engrosar la larga lista de ocurrencias que nacen un lunes, se anuncian un martes y se cancelan un miércoles. Ya deberían tener un cajón especial para guardarlas, etiquetado con cariño: "buenas intenciones con fecha de caducidad".
Su epitafio será breve: aquí yace una idea que se prestaba a abusos y que, por una vez, alguien notó a tiempo. Bueno, casi a tiempo. Que descanse en paz el pase. Bienvenida sea la vigilancia finísima que, prometen, ahora sí llegará. Los vehículos foráneos podrán circular tranquilos por Nuevo León, o al menos hasta la próxima gran idea con fecha de estreno en octubre.