En Morena ya son cuatro para la silla; nadie hace campaña, todos hacen campaña
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La temporada electoral en Chihuahua arrancó con la sutileza de un claxon a las seis de la mañana. En Morena ya van cuatro perfiles formados para la gubernatura de 2027: Cruz Pérez Cuéllar, presidente de Juárez con licencia; Andrea Chávez, senadora con licencia; Martín Chaparro, exdirigente estatal; y Luis Carlos Arrieta. Eso sí, oficialmente nadie está en campaña. Lo suyo se llama "coordinación de la defensa de la transformación y la soberanía", título tan largo que para cuando lo terminas de pronunciar ya cambiaron las encuestas.
La oposición, claro, lo bautizó con su nombre menos poético: actos anticipados de campaña. El dirigente de Movimiento Ciudadano acusó violación a los principios de imparcialidad, certeza y objetividad, y reclamó que la autoridad electoral está "callada". Y uno entiende el punto: cuando cuatro personas se registran para defender una transformación que sospechosamente se parece a un puesto con sueldo, oficina y escolta, la línea entre "defender" y "hacer precampaña" se vuelve tan delgada como el presupuesto del agua.
Del otro lado del cuadrilátero, la gobernadora Maru Campos y el senador Mario Vázquez reprocharon que legisladores de Morena tumbaran en el Congreso estatal una iniciativa que buscaba impedir candidaturas de aspirantes con presuntos vínculos con el crimen organizado. El debate, así planteado, deja una postal incómoda: discutir si conviene o no poner por escrito que la delincuencia no debería postularse. Hay propuestas que uno esperaría que se aprobaran por aclamación y, sin embargo, terminan en empate técnico de argumentos jurídicos.
Y como la nostalgia también vota, el PRI mandó a su representante. Alejandro Domínguez, abogado con maestría, doctorado en curso y décadas de tricolor en las venas, apuesta por reposicionar al partido a punta de coaliciones. Es una estrategia válida y también un acto de fe: revivir al PRI en Chihuahua con alianzas es como cargar un celular viejo con un cargador prestado: enciende, sí, pero no le pidas que aguante todo el día.
Mientras los partidos se acomodan, la gobernadora también aprovechó para recordarle al alcalde Pérez Cuéllar que el gobierno estatal piensa cerrar administración con más obras para Juárez. Traducción libre del lenguaje político: "todavía no es 2027, pero ya estamos contando".
Falta más de un año para la elección y el estado ya entró en modo precampaña permanente, ese deporte local donde gana quien más niega estar compitiendo. Prepárese: vienen meses de espectaculares que no son spots, giras que no son campaña y defensas de la transformación que casualmente terminan en boleta.
La oposición, claro, lo bautizó con su nombre menos poético: actos anticipados de campaña. El dirigente de Movimiento Ciudadano acusó violación a los principios de imparcialidad, certeza y objetividad, y reclamó que la autoridad electoral está "callada". Y uno entiende el punto: cuando cuatro personas se registran para defender una transformación que sospechosamente se parece a un puesto con sueldo, oficina y escolta, la línea entre "defender" y "hacer precampaña" se vuelve tan delgada como el presupuesto del agua.
Del otro lado del cuadrilátero, la gobernadora Maru Campos y el senador Mario Vázquez reprocharon que legisladores de Morena tumbaran en el Congreso estatal una iniciativa que buscaba impedir candidaturas de aspirantes con presuntos vínculos con el crimen organizado. El debate, así planteado, deja una postal incómoda: discutir si conviene o no poner por escrito que la delincuencia no debería postularse. Hay propuestas que uno esperaría que se aprobaran por aclamación y, sin embargo, terminan en empate técnico de argumentos jurídicos.
Y como la nostalgia también vota, el PRI mandó a su representante. Alejandro Domínguez, abogado con maestría, doctorado en curso y décadas de tricolor en las venas, apuesta por reposicionar al partido a punta de coaliciones. Es una estrategia válida y también un acto de fe: revivir al PRI en Chihuahua con alianzas es como cargar un celular viejo con un cargador prestado: enciende, sí, pero no le pidas que aguante todo el día.
Mientras los partidos se acomodan, la gobernadora también aprovechó para recordarle al alcalde Pérez Cuéllar que el gobierno estatal piensa cerrar administración con más obras para Juárez. Traducción libre del lenguaje político: "todavía no es 2027, pero ya estamos contando".
Falta más de un año para la elección y el estado ya entró en modo precampaña permanente, ese deporte local donde gana quien más niega estar compitiendo. Prepárese: vienen meses de espectaculares que no son spots, giras que no son campaña y defensas de la transformación que casualmente terminan en boleta.