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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Guanajuato • Digest • 19 de septiembre de 2026

Todo bajo control: mataron a uno a diez kilómetros de la mañanera y las cifras siguen bajando

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Fue día de mañanera en Guanajuato y, como manda el protocolo del optimismo oficial, se nos informó que todo marcha espléndido. Los homicidios cayeron 75% desde febrero: de 12.7 asesinatos diarios pasamos a 3.2, según el reporte presentado con la solemnidad de quien anuncia que se sacó la rifa. Uno no sabe si aplaudir la baja o preguntar por ese 3.2 que quedó suelto, porque en la gráfica se ve muy digno, pero en la vida real cada decimal tenía nombre.

Para que la estadística no se sintiera presumida, esa misma mañana asesinaron a un hombre en Irapuato a menos de diez kilómetros de donde transcurría la conferencia. Diez kilómetros: la distancia exacta para no salir en la foto, pero sí en el acta. Y en León, con el pecho inflado, se celebró que ya no es el municipio más violento del estado. Enhorabuena. Es el equivalente cívico a presumir que uno ya no es el que más grita en el velorio: técnicamente cierto, emocionalmente cuestionable.

Claro que la buena nueva le llegó rara a Salamanca, donde en lo que dura un buen desayuno aparecieron restos humanos dentro de una maleta, cayó a balazos un limpiaparabrisas en plena avenida y se aseguró un inmueble con tambos, garrafas y aroma inconfundible a laboratorio clandestino. Si esa es la versión tranquila del estado, uno no quiere ver el borrador.

El verdadero blockbuster, sin embargo, fue el huachicol. En San José Iturbide las autoridades aseguraron 59 millones de litros de presunto hidrocarburo ilegal, guardados en diez megatanques calcaditos a los de Pemex, con tráileres, una pipa rotulada de marca conocida y todo el kit del emprendedor energético informal. Cincuenta y nueve millones de litros. Uno junta tres tapitas de refresco para el reciclaje y ya se siente activista ambiental; esta gente montó una terminal petrolera paralela junto al parque industrial y, por años, nadie olió nada. El olfato institucional es selectivo: detecta un puesto de tacos sin permiso a kilómetros, pero una refinería a cielo abierto sobre la carretera federal le pasa de noche.

En el terreno humano, la escena de la jornada la robó doña Josefina, que encaró a la presidenta para contarle que sus propios hijos le quitaron su casa y, remate incluido, se la vendieron 'al de las carnitas'. Ahí, en tres segundos, cabe toda la tragedia nacional: la vivienda, la familia y las carnitas, nuestros tres pilares. Ojalá al de las carnitas le vaya bien; al menos él, presuntamente, entregó dinero a cambio del inmueble, que es más de lo que puede decirse de otros despojos.

La glorieta de la UNESCO, patrimonio de la humanidad, fue escenario de otro clásico: dos choferes de camión se liaron a guamazos por el pasaje mientras una señora los grababa gritándoles '¿a eso vienen, carajo?'. La respuesta, evidentemente, era sí. Tránsito los suspendió y retiró las unidades, pero el espectáculo de lucha libre callejera ya había sido gratis, que es como nos gusta el entretenimiento en provincia.

En Irapuato, mientras tanto, descubrieron con horror que el tráfico ya se les parece al de León. Era cuestión de tiempo: uno compra coches como si fueran chelas y luego se sorprende de que no quepan. La ciudad fresera colapsa sus avenidas justo cuando todos los libramientos están en obra, en esa coreografía tan mexicana de arreglar la salida tapando la entrada.

Y por si faltara continuidad, volvió el eterno hospital del IMSS. Irapuato lleva 'listo desde 2022' esperando 216 camas; a Celaya le prometieron 260 camas, pero sin fecha; en resumen, tenemos camas suficientes para toda una telenovela, pero ninguna donde acostarse. A cambio nos ofrecieron tren de pasajeros a León, que llegará —eso sí— probablemente antes que el hospital, porque en este país resulta más fácil mover gente sana a otra ciudad que curarla en la propia.

El cierre lo puso la propia presidenta, que tuvo que frenar los abucheos y pedir respeto para la gobernadora, aclarando que el acto 'no era electoral'. Nada dice 'no es electoral' como un templete, funcionarios con permiso oficial para faltar al trabajo y una mandataria estatal agradeciendo la coordinación 'cuando dejamos de lado las diferencias'. Las diferencias, claro, se dejan de lado hasta 2027, cuando volverán puntuales como el 3.2.