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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Guanajuato • Nota • 19 de septiembre de 2026

Lucha libre gratis en la glorieta de la UNESCO: dos choferes por el pasaje

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La glorieta de la UNESCO, en Guanajuato capital, lleva el nombre de un organismo dedicado a la educación, la ciencia y la cultura. La mañana del jueves, sin embargo, ofreció una lección de otra disciplina: dos choferes de autobuses urbanos se liaron a golpes en pleno paradero, a la vista de todos y con público incluido.

El motivo, como casi siempre en el transporte, fue el pasaje. En ese punto confluyen rutas urbanas, foráneas y regionales, y como el que llega primero se lleva más gente, las mentadas de madre entre operadores son el pan de cada día. Esta vez el desayuno se sirvió completo: golpes, jaloneos y una señora grabando mientras les gritaba la pregunta existencial de la jornada: '¿A eso vienen, carajo? ¿Quieren desgraciarse la vida?'.

La respuesta, a juzgar por los hechos, fue un rotundo sí. Ninguno de los dos parecía tener en su agenda del día 'no partirme la cara por dos pasajeros', y así nos regalaron lucha libre gratuita, sin taquilla, sin máscaras y sin más réferi que los transeúntes, que resultaron —hay que decirlo— más eficaces que cualquier autoridad: ellos separaron a los peleoneros mientras la ley apenas se enteraba.

La presidencia municipal reaccionó después, como se reacciona a todo: cuando el video ya era viral. La Subsecretaría de Tránsito suspendió a los dos choferes, retiró las unidades y aplicó las infracciones correspondientes. Justicia express, patrocinada por las redes sociales. Sin el celular de la señora, probablemente ambos seguirían disputándose el pasaje a puño limpio y nosotros nos habríamos quedado sin material.

Queda la duda incómoda: si dos operadores se agarran a golpes por subir tres pasajeros más, ¿en qué condiciones viaja uno en ese camión? El pleito, más que anécdota, es un diagnóstico. El transporte de la capital lleva años funcionando bajo la ley del más rápido, y el usuario, atrapado en medio, ya se acostumbró a viajar como bulto en disputa.

Al menos esta vez el espectáculo salió gratis. Que es, dicho sea de paso, la única tarifa que nunca sube.