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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Jalisco • Nota • 20 de septiembre de 2026

Control de fauna nociva: el único servicio municipal que sí llega puntual a domicilio

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Hay trámites en la zona metropolitana que tardan meses: un bache, una luminaria, una respuesta de transparencia que no llegue en forma de acuse vacío. Y luego está este, que resultó ser eficientísimo. Documentos obtenidos por solicitudes de acceso a la información revelaron que la Dirección de Protección Animal de Zapopan sacrificó a catorce mil perros y gatos entre 2022 y 2026: un promedio de unos trescientos animales al mes. Trescientos. Hay dependencias que no logran atender trescientos reportes ciudadanos en todo un año, pero para esto sí hubo agenda, personal y constancia.

La titular de la dependencia explica que las intervenciones responden a reportes vecinales por jaurías ferales, falta de vacunación y riesgo de ataques. Y por si fuera poca la productividad, presume que Zapopan además brinda apoyo operativo a otros nueve municipios metropolitanos. Es decir: mientras el resto de los servicios públicos de la conurbación se pasan la pelota entre sí, este montó una franquicia regional. Si tan solo esa misma capacidad de coordinación intermunicipal se aplicara a, no sé, la recolección de basura o el agua, viviríamos en Suiza.

El argumento remata con una joya de la retórica administrativa: la proliferación de caninos estaría desplazando fauna nativa como zorros y coyotes hacia la mancha urbana. Traducción: el problema es que hay demasiados animales sin dueño. Y la solución de fondo —esterilizar, campañas masivas, hacerse cargo antes de que la calle se llene— es justamente la que nunca aparece en el presupuesto con la misma prisa con la que aparece la eutanasia. Es más barato administrar el desenlace que prevenir el origen.

Así que aquí lo tienen: en un municipio donde el ciudadano promedio siente que gritar a la ventanilla es hablarle a una pared, existe un área que responde reportes, se desplaza, ejecuta y hasta exporta el modelo a los vecinos. Nada más faltó ponerle el eufemismo perfecto para que el expediente cierre limpio y sin remordimientos: fauna nociva. Dos palabras que hacen todo el trabajo sucio para que nadie tenga que decir la palabra que sí duele.