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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Guanajuato • Digest • 20 de septiembre de 2026

La República del Ya Merito: agua, hospital y un mono araña

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Amaneció el Bajío como amanece siempre: pidiendo. Esta semana Guanajuato descubrió que la fila para pedirle cosas al gobierno federal es más larga que la del taco de canasta, y que todos —alcaldes, gobernadora, cámaras empresariales y hasta un mono araña recién nacido— traían su cartita para la presidenta.

Claudia Sheinbaum pasó por el estado repartiendo el bien más preciado de la política mexicana: el verbo en futuro. Prometió hospitales, confirmó el paso del tren y anunció que buscará una alternativa para llevar agua a León. Traduzcamos del diplomático al cristiano: alternativa significa que el famoso Acueducto Solís-León sigue en el limbo donde habitan las obras que ni sí ni no, sino todo lo contrario. La propia presidenta lo dijo con una claridad que hiela: todavía no está definido. Cuatro años de planos y el proyecto sigue tan líquido como el agua que no llega.

Coparmex, siempre optimista, salió a pedir ruta clara, recursos y tiempos. Adorable. Es como pedirle al organillero que además toque afinado. Y mientras León suplica agua, Celaya levantó la mano al fondo del salón: a mí también échenme tantita. Su alcalde recordó que, si van a repartir el recurso, Celaya existe y también tiene sed. En Acámbaro —que anda festejando 500 años de existir, para que vean que la paciencia es una virtud local— los productores salieron a protestar y la gobernadora Libia Dennise García les ofreció lo único que nunca se agota en Guanajuato: una mesa de diálogo. Habrá agua para las mesas de diálogo aunque no la haya para los surcos.

En el departamento de salud, la cosa va parejita. La alcaldesa de Irapuato, Lorena Alfaro, mandó carta abierta a la presidenta para recordarle que el Hospital del IMSS está listo desde 2022, con predio donado y escrituras en mano, esperando como novia plantada en el atrio. La salud de Irapuato no puede esperar, escribió. Lleva tres años esperando, pero no puede esperar. En Celaya, mientras tanto, calcularon que su propio hospital tardaría hasta cuatro años más. Sume usted: en el Bajío la salud siempre está a cuatro años de distancia, como el horizonte, que camina cuando uno camina.

Del lado municipal, Pénjamo tuvo su gran noche. La alcaldesa Yozajamby Molina presentó su segundo informe bajo el lema devolver al pueblo lo que le pertenece al pueblo, y acto seguido le entregó al pueblo cinco patrullas. Cinco. El pueblo, conmovido, recibió lo suyo con llaves nuevecitas, seguramente pensando que lo que en realidad le pertenece cabía cómodamente en una cajuela.

Para bajarle a la tensión, la mejor noticia del estado tiene dos meses de nacido y se llama Tommy. Es una cría de mono araña del Zoológico de Irapuato, especie en peligro de extinción que, según el ZooIra, se reproduce con más constancia y menos burocracia que un acueducto. Tommy ya logró lo que a varias obras públicas se les dificulta: existir, crecer y dejarse ver por el público.

Y por si el temblor de las promesas no bastaba, el sábado sonó la alarma del Segundo Simulacro Nacional en los celulares de medio Bajío. Miles brincaron del susto. Era ensayo: no había sismo, solo el gobierno recordándonos que hay cosas para las que sí estamos preparadísimos, siempre y cuando avisen con calendario y hora exacta.

Cerramos con una perla cultural. Una crónica sobre la noble historia del Teatro de la Ciudad de Irapuato apareció, oh sorpresa, salpicada de publicidad de apuestas deportivas metida entre párrafo y párrafo. Porque en el Guanajuato de hoy hasta el arte escénico tiene su casa de apuestas: usted disfrute a Tresguerras mientras le recomiendan cómo apostarle al básquetbol. El telón, señores, ya no cae: se cotiza.

Que descanse el Bajío. Mañana hay que volver a formarse.