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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Jalisco • Nota • 21 de septiembre de 2026

La bahía de Vallarta ya tiene su pantalla; faltaba ese toque

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Había una vez una bahía famosa por sus atardeceres, sus delfines y su calma. Duró poco. Este fin de semana, frente a las playas más concurridas de Puerto Vallarta, apareció una embarcación adaptada con una pantalla LED de gran formato, navegando plácidamente entre bañistas como si el mar hubiera estado esperando, todos estos milenios, su primer espectacular flotante. La responsable es una empresa de reciente creación con nombre en inglés y una idea muy clara: si hay ojos, hay dónde vender.

La reacción fue tan unánime como previsible. Regidores, hoteleros y ciudadanos coincidieron —cosa rara— en un mismo sentimiento: rechazo. Hablaron de contaminación visual, de abuso, de mercantilizar el paisaje, de que ya nada más faltaba eso. La empresa, lejos de amilanarse, esgrimió el argumento jurídico más socorrido de la costa: opera en zona federal. Es decir, mientras la discusión sobre de quién es el agua siga sin resolverse —un clásico que llevamos siglos posponiendo—, cualquiera puede plantar su anuncio sobre las olas y encomendarse a los tecnicismos.

Lo fascinante del caso es su elegancia conceptual. Es el mismo principio con el que aquí opera casi todo lo incómodo: encuentra el resquicio donde la autoridad no sabe bien a bien quién manda, instálate ahí y, cuando lleguen las quejas, señala el mapa. Zona federal, terreno de nadie, competencia de otro. La pantalla flotante no inventó nada; solo trasladó al mar una tradición muy firme de tierra.

Por ahora, el Ayuntamiento promete que no tolerará el deterioro de la imagen urbana ni la conversión de la bahía en cartelera. Ojalá. Porque si la pantalla se queda, el siguiente paso es obvio: pauta en el arrecife, lonas en los yates y, para el gran final, un dron con descuentos sobrevolando el malecón. Vallarta, ese paraíso, a un clic de convertirse en anuncio.