La República contra el JPEG: aprueban cortar internet al reincidente del meme
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La Cámara de Diputados dio un paso firme hacia el futuro… de 1998. La Comisión de Economía aprobó una reforma a la Ley Federal del Derecho de Autor que obligaría a los proveedores de internet a contar con una política para terminar el servicio a los usuarios que reincidan en infracciones de derechos de autor. La bautizaron popularmente Ley Antimemes, aunque sus autores insisten en que no prohíbe los memes, solo permite dejar sin internet a quien reincida. Es la clásica defensa del que te quita la silla pero jura que jamás te pidió que te pararas.
La iniciativa la envió la propia Presidenta y modifica varios artículos para que, en teoría, se persiga el uso no autorizado de fotos, videos, música o personajes. En la práctica, el país que convirtió el meme en periodismo, terapia y política exterior ahora contempla la posibilidad de cortarle la conexión al ciudadano por compartir de más. Todavía falta que lo vote el Pleno, así que aún hay margen para el arrepentimiento legislativo, ese que suele llegar tarde.
Lo entrañable es la jerarquía de urgencias. Tenemos baches que ya tienen nombre propio, un Metro que se detiene por deporte y personas desaparecidas con recompensa, pero el enemigo público resultó ser el del Photoshop dominguero. En un México donde cortar la luz es rutina y cortar el agua es costumbre, faltaba estrenar el corte de internet como sanción cultural.
Que quede claro: nadie está en contra de proteger a los creadores. El detalle es que la misma clase política que vive del meme electoral hoy legisla contra la reincidencia digital. Si la ley pasa tal cual, el consuelo será que por fin habrá un servicio en este país que se cancele con eficiencia y puntualidad. En El Destiempo ya guardamos capturas de pantalla, no vaya a ser.
La iniciativa la envió la propia Presidenta y modifica varios artículos para que, en teoría, se persiga el uso no autorizado de fotos, videos, música o personajes. En la práctica, el país que convirtió el meme en periodismo, terapia y política exterior ahora contempla la posibilidad de cortarle la conexión al ciudadano por compartir de más. Todavía falta que lo vote el Pleno, así que aún hay margen para el arrepentimiento legislativo, ese que suele llegar tarde.
Lo entrañable es la jerarquía de urgencias. Tenemos baches que ya tienen nombre propio, un Metro que se detiene por deporte y personas desaparecidas con recompensa, pero el enemigo público resultó ser el del Photoshop dominguero. En un México donde cortar la luz es rutina y cortar el agua es costumbre, faltaba estrenar el corte de internet como sanción cultural.
Que quede claro: nadie está en contra de proteger a los creadores. El detalle es que la misma clase política que vive del meme electoral hoy legisla contra la reincidencia digital. Si la ley pasa tal cual, el consuelo será que por fin habrá un servicio en este país que se cancele con eficiencia y puntualidad. En El Destiempo ya guardamos capturas de pantalla, no vaya a ser.