Se buscan héroes: el PAN estrena su Liga de Defensores (con antigüedad incluida)
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Buenas noticias para los amantes del cómic: Guanajuato ya tiene su propia liga de superhéroes. El Partido Acción Nacional presentó a las nueve «Personas Defensoras de la Patria, la Familia y la Libertad», un nombre tan largo que para cuando terminas de decirlo ya se acabó el proceso electoral. Son nueve, uno por municipio, y aunque el partido insiste en que esto no los convierte en candidatos —faltaba más—, todos entendimos el mensaje: guarden bien la capa, que en 2027 se usa.
El casting reúne perfiles de probada resistencia. Hay diputados locales que llevan tantos años en el cargo que ya forman parte del mobiliario del Congreso, y hasta un exgobernador que ha ocupado más puestos públicos que sucursales tiene una cadena de tortillerías. Entre dos de los defensores suman, según su propia hoja de vida pública, más de cuarenta años dedicados a la política; si eso no es un superpoder, no sabemos qué lo sea. Ningún villano ha logrado sacarlos de la boleta en décadas.
El propio partido aclaró que la consulta a la militancia fue «solamente uno de los componentes» para elegirlos. Es decir: sí les preguntaron a los panistas, pero como quien pide opinión sobre el color de la pared cuando el bote de pintura ya está comprado. En San Francisco del Rincón, el IEEG se atrevió a sugerir que ese espacio debería ser para una mujer. El PAN escuchó con atención, agradeció el comentario y repartió la capa donde ya la tenía prometida.
Uno agradecería que unos defensores de la patria llegaran, como en las películas, a resolver los problemas de a de veras: la inseguridad, el agua que no alcanza, los hospitales que llevan años en «proyecto ejecutivo». Pero estos héroes tienen una misión más modesta y más terrenal: ganar la siguiente elección. La patria, la familia y la libertad, mientras tanto, quedan en la sala de espera, viendo pasar capas.
Que quede claro: nadie duda de las ganas. El problema es que el electorado bajeño ya vio muchas temporadas de esta serie y se conoce el final. Los nueve defensores harán bien en recordar que aquí el público es exigente y tiene memoria de elefante. En Guanajuato a los superhéroes no se les mide por la capa que traen puesta, sino por la cuenta que rinden. Y esa, hasta hoy, sigue pendiente de entrega.
El casting reúne perfiles de probada resistencia. Hay diputados locales que llevan tantos años en el cargo que ya forman parte del mobiliario del Congreso, y hasta un exgobernador que ha ocupado más puestos públicos que sucursales tiene una cadena de tortillerías. Entre dos de los defensores suman, según su propia hoja de vida pública, más de cuarenta años dedicados a la política; si eso no es un superpoder, no sabemos qué lo sea. Ningún villano ha logrado sacarlos de la boleta en décadas.
El propio partido aclaró que la consulta a la militancia fue «solamente uno de los componentes» para elegirlos. Es decir: sí les preguntaron a los panistas, pero como quien pide opinión sobre el color de la pared cuando el bote de pintura ya está comprado. En San Francisco del Rincón, el IEEG se atrevió a sugerir que ese espacio debería ser para una mujer. El PAN escuchó con atención, agradeció el comentario y repartió la capa donde ya la tenía prometida.
Uno agradecería que unos defensores de la patria llegaran, como en las películas, a resolver los problemas de a de veras: la inseguridad, el agua que no alcanza, los hospitales que llevan años en «proyecto ejecutivo». Pero estos héroes tienen una misión más modesta y más terrenal: ganar la siguiente elección. La patria, la familia y la libertad, mientras tanto, quedan en la sala de espera, viendo pasar capas.
Que quede claro: nadie duda de las ganas. El problema es que el electorado bajeño ya vio muchas temporadas de esta serie y se conoce el final. Los nueve defensores harán bien en recordar que aquí el público es exigente y tiene memoria de elefante. En Guanajuato a los superhéroes no se les mide por la capa que traen puesta, sino por la cuenta que rinden. Y esa, hasta hoy, sigue pendiente de entrega.