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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Guanajuato • Nota • 23 de septiembre de 2026

Cuatro millones de dignidad: la calle más filosófica de Pénjamo

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En la comunidad de El Sauz de Molina, en Pénjamo, acaban de inaugurar una calle que no es una calle: es una declaración de principios. Se llama Eucalipto, costó más de cuatro millones ciento setenta y siete mil pesos y, según las autoridades municipales, no se trata de una simple obra de pavimento, sino de «dignidad y salud para sus familias». A ese nivel de significado, uno ya no camina por ahí: uno peregrina.

Seamos justos: la obra incluyó infraestructura hidráulica y de movilidad, no nada más una capa de asfalto para la foto. Está bien que una comunidad rural por fin tenga drenaje y una vialidad decente; eso sí es dignidad, y ya iba siendo hora. Lo que se antoja de comedia es el empaque. Porque cuando una autoridad necesita jurar que su calle «no es de relumbrón», es justo cuando uno empieza a sospechar el relumbrón.

Cuatro millones de pesos dan para mucho eucalipto. Dan, de hecho, para preguntarse cuántas calles de El Sauz de Molina siguen esperando su turno de ser dignas mientras esta ya tiene hasta frase para grabar en placa. En provincia conocemos bien el género: la obra chica con discurso grande, el listón cortado con más solemnidad que un tratado de paz, y el «las familias lo merecen» que se repite en cada inauguración como el estribillo de una cumbia que nadie quiere que se acabe porque falta un año para la elección.

Ojalá la calle Eucalipto cumpla lo prometido y no termine, como tantas, con baches a los seis meses y una nueva inauguración a los doce. Ojalá la dignidad, ese material tan caro últimamente, resista el paso de las lluvias. Y ojalá —pedir es gratis— que el resto de la comunidad reciba su ración de dignidad sin tener que esperar a que se acerque otra temporada de listones.

Por lo pronto, los vecinos ya pueden presumir algo que pocos tienen: una calle con currículum, con misión y con visión. Le falta nada más el eslogan y ya podría lanzarse ella sola como Defensora de la Patria.