Polo se estaciona, los capos se mimetizan y el Congreso descubre que México es de los mexicanos
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Amaneció Michoacán con un martes de esos que solo la Providencia y la sección de sucesos saben coordinar: un huracán categoría 5 estacionado frente a Guerrero como quien no encuentra lugar en el estacionamiento del súper, una Casa del Terror estrenando temporada en la Tenencia Morelos, y una Fiscalía reconociendo, con la solemnidad de quien confiesa un secreto a voces, que los criminales más buscados del estado llegan a la capital a 'mimetizarse'. Es decir, a hacer lo que todos hacemos en Morelia: fingir que el tráfico de Camelinas nos estresa igual que a cualquier vecino de bien.
Empecemos por Polo, el fenómeno meteorológico con más indecisión que aspirante a coordinación municipal. El Centro Nacional de Huracanes informó que existe 'incertidumbre respecto a la trayectoria'. Traducido del meteorológico al michoacano: ni ellos saben. Polo pasó de tormenta tropical a categoría 5 en menos de 24 horas —282 kilómetros por hora de vientos sostenidos— y luego se quedó ahí, quietecito, contemplando el Pacífico como quien reconsidera su existencia frente a la costa. Mientras tanto, en Lázaro Cárdenas resguardan los nidos de tortuga marina, porque en este país hasta los reptiles en peligro de extinción tienen mejor plan de contingencia que muchos ayuntamientos. Siete municipios de la Sierra-Costa suspendieron clases; los niños, únicos verdaderos ganadores del temporal.
Pero el gran número del día lo dio la Fiscalía General del Estado, que reveló que Morelia se ha vuelto destino turístico de objetivos criminales que buscan 'pasar desapercibidos entre la población'. Los hermanos Sierra, El Señor de la T y toda la comitiva llegan a la capital a integrarse. Uno se los imagina en la fila de la tortillería, saludando al de la papelería, quejándose del bacheo, sumándose al tejido social con una naturalidad que ya quisieran muchos funcionarios recién llegados de la Ciudad de México. El reto, dice el vicefiscal Israel Vega, es identificarlos 'antes de que puedan consolidar operaciones'. O sea, antes de que abran sucursal. La buena noticia es que la misma Fiscalía presume 23 detenidos por homicidio calificado en veinte días y una caída del 48.7 por ciento en homicidios respecto al año pasado. La estadística, ese arte de encontrar el vaso medio lleno aunque el vaso siga en zona de riesgo.
Del crimen a la política, que en algunos capítulos comparten guionista. La Cámara de Diputados aprobó, con 344 votos, prohibir la doble nacionalidad a quienes aspiren a la presidencia, gubernaturas o jefaturas de gobierno: habrá que renunciar a 'cualquier otra nacionalidad que no sea la mexicana'. Un patriotismo notarial, medido en actas de renuncia. Ahora, para gobernar México hay que ser mexicano al cien por ciento, con la misma exigencia con la que se pide el original y dos copias. Descansen tranquilos: nadie con pasaporte de repuesto se colará a arreglarnos el país.
En el terreno naranja, Movimiento Ciudadano celebró su 'Hackathon Naranja', donde las juventudes 'plantean soluciones a los retos de sus comunidades'. Uno aplaude la buena voluntad y espera que entre los retos hackeados figure el eterno bug del sistema michoacano: los baches que se autogeneran, el drenaje que responde con error 404 y la seguridad que sigue en fase beta. Fuerza, jóvenes: si logran compilar todo eso, merecen algo más que una constancia con logo.
Y como la temporada obliga, Morelia se alista para su doble espectáculo de calaveras: la Casa del Terror en la Tenencia Morelos, con 'tres recorridos interactivos y medidas de seguridad', y el Desfile de Catrinas cumpliendo diez años en la avenida Madero con más de tres mil participantes. Conmovedor el detalle de que la Casa del Terror aclare que garantiza 'el consentimiento de los asistentes': un nivel de protocolo que ya quisiéramos ver replicado fuera del recorrido, en la vida diaria del estado. Porque hay que reconocerlo: cuesta trabajo asustar a un michoacano que ya leyó las primeras planas del periódico. Los sustos de utilería tienen competencia dura.
Así cerramos la jornada: un huracán que no se decide, capos que se integran al barrio, diputados que reparten mexicanidad en ventanilla, jóvenes hackeando la esperanza y catrinas ensayando el maquillaje. Michoacán, ese estado donde el Día de Muertos no es una fecha, es una actitud. Que descansen, si Polo lo permite.
Empecemos por Polo, el fenómeno meteorológico con más indecisión que aspirante a coordinación municipal. El Centro Nacional de Huracanes informó que existe 'incertidumbre respecto a la trayectoria'. Traducido del meteorológico al michoacano: ni ellos saben. Polo pasó de tormenta tropical a categoría 5 en menos de 24 horas —282 kilómetros por hora de vientos sostenidos— y luego se quedó ahí, quietecito, contemplando el Pacífico como quien reconsidera su existencia frente a la costa. Mientras tanto, en Lázaro Cárdenas resguardan los nidos de tortuga marina, porque en este país hasta los reptiles en peligro de extinción tienen mejor plan de contingencia que muchos ayuntamientos. Siete municipios de la Sierra-Costa suspendieron clases; los niños, únicos verdaderos ganadores del temporal.
Pero el gran número del día lo dio la Fiscalía General del Estado, que reveló que Morelia se ha vuelto destino turístico de objetivos criminales que buscan 'pasar desapercibidos entre la población'. Los hermanos Sierra, El Señor de la T y toda la comitiva llegan a la capital a integrarse. Uno se los imagina en la fila de la tortillería, saludando al de la papelería, quejándose del bacheo, sumándose al tejido social con una naturalidad que ya quisieran muchos funcionarios recién llegados de la Ciudad de México. El reto, dice el vicefiscal Israel Vega, es identificarlos 'antes de que puedan consolidar operaciones'. O sea, antes de que abran sucursal. La buena noticia es que la misma Fiscalía presume 23 detenidos por homicidio calificado en veinte días y una caída del 48.7 por ciento en homicidios respecto al año pasado. La estadística, ese arte de encontrar el vaso medio lleno aunque el vaso siga en zona de riesgo.
Del crimen a la política, que en algunos capítulos comparten guionista. La Cámara de Diputados aprobó, con 344 votos, prohibir la doble nacionalidad a quienes aspiren a la presidencia, gubernaturas o jefaturas de gobierno: habrá que renunciar a 'cualquier otra nacionalidad que no sea la mexicana'. Un patriotismo notarial, medido en actas de renuncia. Ahora, para gobernar México hay que ser mexicano al cien por ciento, con la misma exigencia con la que se pide el original y dos copias. Descansen tranquilos: nadie con pasaporte de repuesto se colará a arreglarnos el país.
En el terreno naranja, Movimiento Ciudadano celebró su 'Hackathon Naranja', donde las juventudes 'plantean soluciones a los retos de sus comunidades'. Uno aplaude la buena voluntad y espera que entre los retos hackeados figure el eterno bug del sistema michoacano: los baches que se autogeneran, el drenaje que responde con error 404 y la seguridad que sigue en fase beta. Fuerza, jóvenes: si logran compilar todo eso, merecen algo más que una constancia con logo.
Y como la temporada obliga, Morelia se alista para su doble espectáculo de calaveras: la Casa del Terror en la Tenencia Morelos, con 'tres recorridos interactivos y medidas de seguridad', y el Desfile de Catrinas cumpliendo diez años en la avenida Madero con más de tres mil participantes. Conmovedor el detalle de que la Casa del Terror aclare que garantiza 'el consentimiento de los asistentes': un nivel de protocolo que ya quisiéramos ver replicado fuera del recorrido, en la vida diaria del estado. Porque hay que reconocerlo: cuesta trabajo asustar a un michoacano que ya leyó las primeras planas del periódico. Los sustos de utilería tienen competencia dura.
Así cerramos la jornada: un huracán que no se decide, capos que se integran al barrio, diputados que reparten mexicanidad en ventanilla, jóvenes hackeando la esperanza y catrinas ensayando el maquillaje. Michoacán, ese estado donde el Día de Muertos no es una fecha, es una actitud. Que descansen, si Polo lo permite.