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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Ciudad de México • Digest • 24 de septiembre de 2026

Referente mundial con retraso de una hora

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Hay semanas en que la Ciudad de México amanece con vocación de conferencista internacional. Esta fue una de esas. La jefa de Gobierno voló a Nueva York, invitada por el mismísimo alcalde de la Gran Manzana, para sentarse en la Cumbre del Urban 20 y explicarle al planeta cómo se hace vivienda social, sistema de cuidados y economía social. Volvimos de allá convertidos en referente global, con hermanamiento en trámite y una foto donde el alcalde neoyorquino aplaude nuestras Utopías. Nada mal para una capital que ese mismo día no podía mover sus propios trenes.

Porque mientras exportábamos modelos de cooperación entre gobiernos locales, miles de usuarios de la Línea 12 descubrían el lado B del urbanismo de vanguardia: hasta una hora parados por una falla en la fibra óptica del sistema de control de los convoyes. Qué elegante suena "falla en la fibra óptica". En cualquier otra ciudad dirían que el metro no sirve; aquí decimos que atraviesa una disrupción tecnológica. Hermanémonos con Nueva York, sí, pero que ellos nos manden el subway y nosotros les mandamos los discursos.

La jefa de Gobierno, además, dijo que quiere aprender de Nueva York sobre gentrificación. Tierna ambición: viajar miles de kilómetros para estudiar un fenómeno que en la Roma y la Condesa ya tenemos con posgrado, honores y mención honorífica. Podríamos dar nosotros el taller y cobrarlo en dólares, lo cual, dicho sea de paso, tampoco conviene esta semana.

Y es que el peso vivió días de humildad. El dólar rasguñó los 18 pesos, el billete verde se vendió hasta en 18.38 en ventanilla y nuestra moneda tuvo el honor de ser la quinta más débil del planeta, presionada por las tasas gringas y por el rumor de que nos cierren la llave del diésel. Traducción: hasta para depreciarnos quedamos en quinto lugar. Ni para eso alcanzó el podio.

En el terreno demográfico, el Inegi confirmó lo que las apps de citas ya sospechaban: cuatro de cada diez capitalinos son solteros y la tasa de fecundidad bajó a 0.9 hijos. La estrella indiscutible es Benito Juárez, donde las mujeres registran 0.4 hijos nacidos vivos. Media alcaldía prefiere un french poodle y un departamento con roof garden antes que un heredero. No los culpo: con las licencias nuevas para scooters costando hasta mil 142 pesos, criar un hijo salió más caro que motorizarse.

Hablando de Benito Juárez, la demarcación volvió a presumir 23 mediciones seguidas como la de mejor percepción de seguridad, con más alumbrado, más tecnología y —advertencia oficial— sin ningún pacto raro de por medio. Aclaración conmovedora: nadie preguntaba, pero ellos ya juraron que todo es puro trabajo cotidiano. También estrenaron una "cultura de vialidad" con jornada de volanteo en la Del Valle, porque nada dice ciudad de primer mundo como repartir folletos a los que se estacionan en doble fila.

En el capítulo cómico-legislativo, el Estado mexicano intentó legislar contra los memes y luego se arrepintió a media carrera. Matizaron la iniciativa, retiraron las sanciones y aclararon que solo castigarán el uso de la imagen gubernamental con fines comerciales o para engañar. Es decir: el poder descubrió que enojarse con un meme genera diez memes más. Bienvenidos al método científico del internet, señores.

Cerramos con dos postales muy nuestras. Primera: los flamantes "baños inteligentes" de la ciudad resultaron menos inteligentes que su clientela, pues el personal de limpieza denuncia que la gente los usa para tener relaciones, para bañarse y para dejar recuerdos en paredes y pisos. Inteligentes eran, hasta que conocieron al usuario mexicano. Segunda: en Ensenada detuvieron a un tal "Peso Pluma" —no el de los corridos, sino uno de 22 años con fusiles y una camioneta noventera— presuntamente ligado a Los Chapitos. Moraleja artística: en este país el apodo te alcanza aunque no cantes, y a veces con arsenal incluido.

Así estamos: dando cátedra de cuidados en Manhattan y cuidando que el metro arranque en Mixcoac. Referente mundial, palabra de honor. Nada más no nos midan por la puntualidad.