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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 8 de octubre, 2026
Guanajuato • Nota • 26 de septiembre de 2026

59 millones de litros y una sola certeza: aquí nadie fue

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En Guanajuato acaba de ocurrir un fenómeno digno de estudio: aparecieron 59 millones de litros de hidrocarburo asegurados en San José Iturbide y, al mismo tiempo, se evaporó por completo la lista de responsables. La primera cifra es récord; la segunda, tradición.

Repasemos la coreografía, porque fue impecable. La Fiscalía General del Estado salió a decir que se «mantiene ajena» y que no tiene «ningún vínculo» con la investigación. Traducción libre: aquí no vive nadie con ese nombre. La Secretaría de Seguridad y Paz aclaró que ella solo aportó «investigación, inteligencia y apoyo operativo» —o sea, estuvo en el operativo, pero de visita— y que la bronca de definir la legalidad le toca a la FGR. La FGR, mientras tanto, recibió el paquete como quien hereda deudas de un pariente lejano.

Para redondear, un especialista en seguridad cuestionó a la propia FGR y pidió «fortalecer la coordinación» entre la Federación y el estado, que es la manera técnica de decir que aquí cada quien trae su propio radio y ninguno está en la misma frecuencia. Y desde el escalón más alto, la Presidenta confirmó que existen «anomalías» y que el caso fue atraído porque la empresa aseguró tener permisos. Todo se revisa. Nada se sabe. Todos observan.

Uno tendería a preguntarse lo obvio: ¿cómo se almacenan 59 millones de litros de combustible sin que absolutamente ninguna autoridad, de ningún nivel, se sienta remotamente aludida? Es más fácil que te multen por no separar la basura que responsabilizarse de un depósito del tamaño de una laguna. En este estado, dejar el coche mal estacionado tiene consecuencias más rápidas que custodiar un océano de hidrocarburo.

Que quede claro: celebramos el aseguramiento y ojalá haya cuentas claras y ley aplicada con nombre y apellido. Pero mientras eso llega, en el Bajío se consolida una nueva escuela de gobierno, la del deslinde sincronizado: todos participan, ninguno responde y el expediente viaja de escritorio en escritorio como bolillo en kermés.

La próxima vez que a un ciudadano le pregunten qué produce Guanajuato, ya tiene respuesta actualizada: fresa, autopartes y comunicados donde nadie fue.