Bedolla ensaya el 'No estás sola' mientras cuida que a él no lo dejen solo
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Fue la frase del día, y no la dijo un galán de telenovela: la dijo el gobernador. Ante la presidenta Claudia Sheinbaum, en pleno acto por su Segundo Informe en Morelia, Alfredo Ramírez Bedolla se puso solemne y soltó un 'No estás sola'. Aplausos, suspiros y una que otra lágrima presupuestal. Porque nada dice respaldo institucional como una frase que normalmente se le dedica a la amiga que acaba de tronar con el novio.
El gobernador aprovechó para reconocer el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, esa iniciativa federal que —según de qué periódico agarre usted— trae 57 mil, más de 50 mil o 37 mil millones de pesos. Cifras que cambian de talla como pantalón después de las fiestas, pero que Bedolla celebró redonditas, sin pedir el ticket. Cuando alguien te regala continuidad, no se le cuentan los billetes enfrente.
Y aquí está el chiste fino de la jornada: mientras Bedolla consolaba a la presidenta con su 'No estás sola', el que en realidad anda buscando compañía para el futuro es él. El mandatario ya entró a su último año al frente del estado y, con la sutileza de un claxon, dejó saber que busca 'continuidad de su proyecto' en la próxima administración. Es decir, quiere que quien llegue le herede la obra, el discurso y de preferencia hasta los cortes de listón pendientes. El abrazo, resulta, era de ida y vuelta.
No es difícil entender la estrategia. Amarrar bien el respaldo hoy es sembrar el propio mañana: si la presidenta no está sola, el gobernador tampoco quiere quedarse solito cuando entregue la estafeta. Por eso la ceremonia michoacana funcionó como esas bodas donde los novios se juran lealtad eterna, pero cada quien ya está pensando en la herencia. Puro cariño con notaría.
El problema de fondo es que la continuidad no se decreta desde un templete ni se garantiza con una frase bonita. Los 705 consultorios anunciados arrancan hasta enero de 2027, cuando Bedolla ya habrá entregado; buena parte de lo que hoy presume florecerá con otro nombre en la banda presidencial estatal. Así que el 'No estás sola' tenía doble destinatario: uno para la presidenta, y otro, murmurado, para el propio gobernador, que se despide de a poquito mientras reza porque su proyecto no se vaya con él. En Michoacán hasta las declaraciones de amor traen segunda intención.
El gobernador aprovechó para reconocer el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, esa iniciativa federal que —según de qué periódico agarre usted— trae 57 mil, más de 50 mil o 37 mil millones de pesos. Cifras que cambian de talla como pantalón después de las fiestas, pero que Bedolla celebró redonditas, sin pedir el ticket. Cuando alguien te regala continuidad, no se le cuentan los billetes enfrente.
Y aquí está el chiste fino de la jornada: mientras Bedolla consolaba a la presidenta con su 'No estás sola', el que en realidad anda buscando compañía para el futuro es él. El mandatario ya entró a su último año al frente del estado y, con la sutileza de un claxon, dejó saber que busca 'continuidad de su proyecto' en la próxima administración. Es decir, quiere que quien llegue le herede la obra, el discurso y de preferencia hasta los cortes de listón pendientes. El abrazo, resulta, era de ida y vuelta.
No es difícil entender la estrategia. Amarrar bien el respaldo hoy es sembrar el propio mañana: si la presidenta no está sola, el gobernador tampoco quiere quedarse solito cuando entregue la estafeta. Por eso la ceremonia michoacana funcionó como esas bodas donde los novios se juran lealtad eterna, pero cada quien ya está pensando en la herencia. Puro cariño con notaría.
El problema de fondo es que la continuidad no se decreta desde un templete ni se garantiza con una frase bonita. Los 705 consultorios anunciados arrancan hasta enero de 2027, cuando Bedolla ya habrá entregado; buena parte de lo que hoy presume florecerá con otro nombre en la banda presidencial estatal. Así que el 'No estás sola' tenía doble destinatario: uno para la presidenta, y otro, murmurado, para el propio gobernador, que se despide de a poquito mientras reza porque su proyecto no se vaya con él. En Michoacán hasta las declaraciones de amor traen segunda intención.