La capital que se rehabilita en fin de semana
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Hay semanas en que la Ciudad de México se comporta como un díptico renacentista: de un lado, la diplomacia de altos vuelos; del otro, un compatriota conduciendo una unidad de emergencia con la hielera de copiloto. Empecemos por lo glamuroso. El presidente de Corea del Sur vino de visita de Estado —la primera de un mandatario surcoreano en dieciséis años— firmó diecisiete documentos de cooperación en inteligencia artificial, defensa y cadenas de suministro, y aun así lo que se viralizó fue el señor comiendo tacos con su esposa. Diecisiete acuerdos internacionales derrotados por una salsa verde. Que quede claro: la política exterior mexicana se juega en la mesa de una taquería, y ganamos por nocaut.
De la cumbre bajemos al pavimento, donde ocurrió el verdadero tratado bilateral de la semana: un operador de ambulancia del IMSS contra la flotilla de autos estacionados de Azcapotzalco. Según los reportes, circulaba en aparente estado etílico, atropelló a una persona y fue coleccionando coches como quien junta estampas del álbum. En las imágenes que corrieron por redes aparecieron latas de cerveza dentro de la unidad, porque si vas a manejar el vehículo que salva vidas, lo mínimo es que traiga servicio a bordo. El IMSS lo separó de sus funciones de inmediato, frase institucional que traducida al español de a pie significa «ya nos cayó el veinte demasiado tarde». Un motociclista tuvo que bajarlo. En esta ciudad hasta las emergencias necesitan que otro ciudadano venga a hacerles la emergencia.
Subamos de nivel a la eterna telenovela del uso de suelo. La Contraloría capitalina abrió expediente por presuntas anomalías en cuarenta y ocho predios de la Benito Juárez, mientras en Lomas de Chapultepec los vecinos ya perdieron la fe en las autoridades y se dedican a las «clausuras ciudadanas simbólicas», que es cuando el pueblo pone los sellos porque el gobierno se los quedó en el cajón. Y para no perder el ritmo, el Congreso local abrió consulta vecinal para aprobar más desarrollos inmobiliarios en Miguel Hidalgo y Benito Juárez: quince días para que los vecinos opinen, con la certeza histórica de que su opinión será archivada con todo respeto. La ciudad clausura de mentiritas y construye de verdad. Ese es el equilibrio.
Hablando de equilibrio, hablemos del Metro. La Línea 3, tercera más usada, arrastra más de cuarenta años de hundimientos y presume dieciocho fallas diarias tan solo en trenes; su renovación arrancará hasta 2027, porque en esta ciudad lo urgente se agenda para el sexenio que viene. Mientras tanto, el Metrobús anunció que rehabilita guía táctil y tapas de registro los fines de semana, lo cual es entrañable: la capital solo se compone en sábado y domingo, como quien pospone arreglar la fuga hasta que lleguen las visitas. Rehabilitación de fin de semana, hundimiento de lunes a viernes.
En la sección de finanzas, el peso amaneció rozando los 17.73 por dólar, nivel que no se veía desde abril, y lo hizo pese a que la economía creció 3.4 por ciento anual en julio. Es decir: producimos más, valemos menos. El clásico mexicano de trabajar horas extra para que el cajero te salude con menos respeto. Banxico dejó la tasa en 6.50 por ciento y el mercado, agradecido, siguió castigando a la moneda por deporte.
Del cielo, ni hablar. El huracán Polo hizo lo que ningún capitalino ha logrado con su vida: pasó de tormenta tropical a categoría 5 en menos de quince horas. Recuperó la máxima categoría este viernes con vientos de 260 kilómetros por hora y luego amenazó con bajar de intensidad, en un yo-yo meteorológico que ya quisiera para sí cualquier político en campaña. Ambición vertical, la de Polo.
Y para cerrar con broche existencial: en Nuevo León invitan a la ciudadanía a la Brigada de Testamentos Gratuitos, con preregistro en línea para agilizar el trámite. Nada como una jornada cívica para recordarte que el patrimonio se hereda pero el tráfico de la Benito Juárez es eterno. Ah, y no olvide revisar el Hoy No Circula: este viernes descansó el engomado azul, terminación 9 y 0. Porque en esta capital hasta para no moverte necesitas permiso. Buen fin de semana; salga con casco, con testamento y con salsa. En ese orden.
De la cumbre bajemos al pavimento, donde ocurrió el verdadero tratado bilateral de la semana: un operador de ambulancia del IMSS contra la flotilla de autos estacionados de Azcapotzalco. Según los reportes, circulaba en aparente estado etílico, atropelló a una persona y fue coleccionando coches como quien junta estampas del álbum. En las imágenes que corrieron por redes aparecieron latas de cerveza dentro de la unidad, porque si vas a manejar el vehículo que salva vidas, lo mínimo es que traiga servicio a bordo. El IMSS lo separó de sus funciones de inmediato, frase institucional que traducida al español de a pie significa «ya nos cayó el veinte demasiado tarde». Un motociclista tuvo que bajarlo. En esta ciudad hasta las emergencias necesitan que otro ciudadano venga a hacerles la emergencia.
Subamos de nivel a la eterna telenovela del uso de suelo. La Contraloría capitalina abrió expediente por presuntas anomalías en cuarenta y ocho predios de la Benito Juárez, mientras en Lomas de Chapultepec los vecinos ya perdieron la fe en las autoridades y se dedican a las «clausuras ciudadanas simbólicas», que es cuando el pueblo pone los sellos porque el gobierno se los quedó en el cajón. Y para no perder el ritmo, el Congreso local abrió consulta vecinal para aprobar más desarrollos inmobiliarios en Miguel Hidalgo y Benito Juárez: quince días para que los vecinos opinen, con la certeza histórica de que su opinión será archivada con todo respeto. La ciudad clausura de mentiritas y construye de verdad. Ese es el equilibrio.
Hablando de equilibrio, hablemos del Metro. La Línea 3, tercera más usada, arrastra más de cuarenta años de hundimientos y presume dieciocho fallas diarias tan solo en trenes; su renovación arrancará hasta 2027, porque en esta ciudad lo urgente se agenda para el sexenio que viene. Mientras tanto, el Metrobús anunció que rehabilita guía táctil y tapas de registro los fines de semana, lo cual es entrañable: la capital solo se compone en sábado y domingo, como quien pospone arreglar la fuga hasta que lleguen las visitas. Rehabilitación de fin de semana, hundimiento de lunes a viernes.
En la sección de finanzas, el peso amaneció rozando los 17.73 por dólar, nivel que no se veía desde abril, y lo hizo pese a que la economía creció 3.4 por ciento anual en julio. Es decir: producimos más, valemos menos. El clásico mexicano de trabajar horas extra para que el cajero te salude con menos respeto. Banxico dejó la tasa en 6.50 por ciento y el mercado, agradecido, siguió castigando a la moneda por deporte.
Del cielo, ni hablar. El huracán Polo hizo lo que ningún capitalino ha logrado con su vida: pasó de tormenta tropical a categoría 5 en menos de quince horas. Recuperó la máxima categoría este viernes con vientos de 260 kilómetros por hora y luego amenazó con bajar de intensidad, en un yo-yo meteorológico que ya quisiera para sí cualquier político en campaña. Ambición vertical, la de Polo.
Y para cerrar con broche existencial: en Nuevo León invitan a la ciudadanía a la Brigada de Testamentos Gratuitos, con preregistro en línea para agilizar el trámite. Nada como una jornada cívica para recordarte que el patrimonio se hereda pero el tráfico de la Benito Juárez es eterno. Ah, y no olvide revisar el Hoy No Circula: este viernes descansó el engomado azul, terminación 9 y 0. Porque en esta capital hasta para no moverte necesitas permiso. Buen fin de semana; salga con casco, con testamento y con salsa. En ese orden.