El unboxing más largo de Chihuahua: Morena por fin destapa la caja del 2027
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Durante días, la noticia más repetida en Chihuahua no fue una noticia, sino la promesa de una: Morena anunciaría a su Coordinador Estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional. Los titulares fueron un poema al suspenso: 'a esta hora anunciarán', 'termina el suspenso mañana', 'puntea Fulano'. Faltó nomás el redoble de tambores y el sobre dorado abierto en vivo.
Conviene traducir el trabalenguas: la Coordinación es, en los hechos, la antesala de la candidatura a la gubernatura de 2027. Es decir, no anunciaban a un coordinador de logística partidista; anunciaban, con nombre y ceremonia en el World Trade Center, a quien tiene el boleto más caro de la rifa por Palacio de Gobierno. De ahí que un estado entero se quedara mirando la cajita de Morena con la misma ansiedad con que se espera que abran la piñata: todos sabemos que adentro hay dulces, la duda es a quién le tocan.
El nombre que punteaba en las quinielas era Cruz Pérez Cuéllar, con Andrea Chávez concentrando también miradas y reflectores. El anuncio, programado para media mañana junto con las designaciones de otras seis entidades, prometía cerrar semanas de grillas, guiños y desmentidos coreografiados. Todo muy transparente, todo muy institucional, todo muy 'no es dedazo, es coordinación'.
Uno agradece el espectáculo, en serio. En una época en que las series nos hacen esperar un año entre temporadas, la política chihuahuense entregó un thriller de doce días con final anunciado y sin costo de suscripción. Lástima que, como en toda buena telenovela, el desenlace se veía venir desde el primer capítulo: el suspenso no estaba en el qué, sino en el cuándo. Y el cuándo, fiel al estilo, llegó cuando el partido quiso, no cuando el ciudadano preguntó. Bienvenidos a la campaña de 2027, que oficialmente empezó sin que nadie dijera que empezaba.
Conviene traducir el trabalenguas: la Coordinación es, en los hechos, la antesala de la candidatura a la gubernatura de 2027. Es decir, no anunciaban a un coordinador de logística partidista; anunciaban, con nombre y ceremonia en el World Trade Center, a quien tiene el boleto más caro de la rifa por Palacio de Gobierno. De ahí que un estado entero se quedara mirando la cajita de Morena con la misma ansiedad con que se espera que abran la piñata: todos sabemos que adentro hay dulces, la duda es a quién le tocan.
El nombre que punteaba en las quinielas era Cruz Pérez Cuéllar, con Andrea Chávez concentrando también miradas y reflectores. El anuncio, programado para media mañana junto con las designaciones de otras seis entidades, prometía cerrar semanas de grillas, guiños y desmentidos coreografiados. Todo muy transparente, todo muy institucional, todo muy 'no es dedazo, es coordinación'.
Uno agradece el espectáculo, en serio. En una época en que las series nos hacen esperar un año entre temporadas, la política chihuahuense entregó un thriller de doce días con final anunciado y sin costo de suscripción. Lástima que, como en toda buena telenovela, el desenlace se veía venir desde el primer capítulo: el suspenso no estaba en el qué, sino en el cuándo. Y el cuándo, fiel al estilo, llegó cuando el partido quiso, no cuando el ciudadano preguntó. Bienvenidos a la campaña de 2027, que oficialmente empezó sin que nadie dijera que empezaba.