Safari en Jalisco: un tigre en La Barca, dos linces en Amatitán y hasta un nacimiento
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Hay estados que presumen playas y otros pirámides; Jalisco, esta semana, presume fauna suelta. Protección Civil de La Barca alertó a la población sobre el avistamiento de un tigre de bengala que, según los reportes, andaba de paseo por San José de las Moras y La Providencia, como quien sale a estirar las patas. En Amatitán, no queriéndose quedar atrás, las autoridades avisaron de un par de linces. Ambas corporaciones aclaran, orgullosas, que "cuentan con imágenes de los felinos", frase que suena menos a operativo y más a álbum de recuerdos.
La recomendación oficial es "no acercarse, mantener distancia segura y no intentar capturarlo", advertencia que en cualquier otro país sobraría, pero que aquí, tierra del "yo le entro", nunca está de más. Uno ya se imagina al valiente que, cámara en mano, intenta el selfie con el tigre para la story. Descanse en paz su plan de fin de semana.
En el ala tierna del zoológico involuntario, la nota buena: en la unidad de rescate de fauna silvestre de Tlajomulco nació en cautiverio una cría de lince rojo, fruto de una historia que empezó en 2022 con un ejemplar rescatado en Ameca. Es decir: mientras a unos linces los andan buscando por el monte, otros ya se reproducen con éxito bajo techo y con seguro médico. La diferencia entre un lince con futuro y uno prófugo es, como en todo Jalisco, tener quién te cuide.
Lo cierto es que estos animales no llegaron caminando desde la India ni desde las Rocallosas. El tigre de bengala no es fauna endémica de Los Altos, por más que el paisaje se preste al drama. Detrás de cada felino "avistado" suele haber un dueño exótico que un día pensó que tener un tigre en el patio era buena idea, hasta que el tigre pensó lo mismo del patio del vecino. La moda de la mascota imponente termina, casi siempre, en un comunicado de Protección Civil.
Así que ya lo sabe, viajero: Jalisco le ofrece socavones en la ciudad y safari en la provincia, todo sin boleto y sin necesidad de reservar. Solo recuerde la regla de oro que hoy repiten las autoridades y que debería ir bordada en el escudo del estado: no se acerque, no le pique y, por lo que más quiera, no intente capturarlo.
La recomendación oficial es "no acercarse, mantener distancia segura y no intentar capturarlo", advertencia que en cualquier otro país sobraría, pero que aquí, tierra del "yo le entro", nunca está de más. Uno ya se imagina al valiente que, cámara en mano, intenta el selfie con el tigre para la story. Descanse en paz su plan de fin de semana.
En el ala tierna del zoológico involuntario, la nota buena: en la unidad de rescate de fauna silvestre de Tlajomulco nació en cautiverio una cría de lince rojo, fruto de una historia que empezó en 2022 con un ejemplar rescatado en Ameca. Es decir: mientras a unos linces los andan buscando por el monte, otros ya se reproducen con éxito bajo techo y con seguro médico. La diferencia entre un lince con futuro y uno prófugo es, como en todo Jalisco, tener quién te cuide.
Lo cierto es que estos animales no llegaron caminando desde la India ni desde las Rocallosas. El tigre de bengala no es fauna endémica de Los Altos, por más que el paisaje se preste al drama. Detrás de cada felino "avistado" suele haber un dueño exótico que un día pensó que tener un tigre en el patio era buena idea, hasta que el tigre pensó lo mismo del patio del vecino. La moda de la mascota imponente termina, casi siempre, en un comunicado de Protección Civil.
Así que ya lo sabe, viajero: Jalisco le ofrece socavones en la ciudad y safari en la provincia, todo sin boleto y sin necesidad de reservar. Solo recuerde la regla de oro que hoy repiten las autoridades y que debería ir bordada en el escudo del estado: no se acerque, no le pique y, por lo que más quiera, no intente capturarlo.