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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 9 de octubre, 2026
Chihuahua • Digest • 29 de septiembre de 2026

Llovió sobre mojado: la capital se hizo alberca y Morena ya sabe quién nada de a pechito

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Hubo un lunes en que Chihuahua entendió, de golpe y con los calcetines mojados, que el drenaje pluvial es una teoría bonita y la tromba una realidad testaruda. Mientras en la Ciudad de México se decidía el futuro político del estado a control remoto, aquí la capital hacía lo suyo: convertir avenidas en canales de Venecia versión austera, con menos góndolas y más Nissan Versa a la deriva.

Empecemos por el agua, que fue la protagonista sin quererlo. Un árbol de unos treinta metros —treinta, no es error de dedo— decidió que ya había vivido suficiente y se recostó sobre un auto en la San Felipe. Otro hizo lo propio en la Panamericana y un tercero se acomodó dentro del Tecnológico, levantando la banqueta como quien destapa un tupper. La ciudad amaneció, o mejor dicho anocheció, con quince árboles caídos, dos bardas colapsadas, postes rendidos y el conteo oficial subiendo como el Chuvíscar: primero treinta y nueve incidentes en el estado, luego setenta y cuatro solo en la capital, cifra que aumentaba conforme uno terminaba de leer la anterior.

El clásico paso a desnivel volvió a cumplir su vocación de piscina municipal. En el Periférico de la Juventud ni las pick ups pasaron, que ya es decir, porque la troca es el último bastión del optimismo chihuahuense. Un Camaro amarillo fue arrastrado por la corriente en la Tecnológico y su conductor, en un acto de fe hacia la física, se bajó a cerrar la puerta: la corriente también se lo llevó a él unos metros, para que aprendiera que contra el agua no se negocia. Hubo hasta un socavón nuevo en Industrias y Sicomoro, porque en esta ciudad los baches no se tapan, se reproducen.

Y aquí el detalle que merece monumento: sobre la avenida de las Industrias, la inundación removió los durmientes de las vías del tren y dejó una trampa perfecta que ponchó cerca de veinte llantas. Es decir, el agua no solo inundó, además desenterró la infraestructura ferroviaria para usarla como abrelatas de neumáticos. Nivel de creatividad que ya quisieran algunas dependencias.

Protección Civil, cumpliendo su ritual, pidió a la ciudadanía no salir de casa —consejo impecable que llega siempre cuando uno ya está a medio libramiento con el agua a la altura del tablero— y publicó de nuevo el mapa de los nueve cruces peligrosos, ese documento que todos guardamos y nadie consulta hasta que estamos flotando en él. De pilón, apagones en diez colonias y clases a distancia el martes en cinco municipios, porque nada dice 'servicio educativo garantizado' como mandar a los niños a un WiFi que también depende de la CFE.

Mientras la capital chapoteaba, en un salón del World Trade Center de la capital del país se cocinaba el otro chubasco: Morena destapó a su coordinador estatal de la Defensa de la Transformación, ese título kilométrico que en cristiano quiere decir virtual candidato a la gubernatura de 2027. Ganó las encuestas el alcalde con licencia de Juárez y lo primero que prometió, ya con banda de virtual abanderado, fue salir a las calles a manifestarse contra un eventual 'fiscal a modo'. Uno agradecería que ese mismo entusiasmo callejero aplicara para destapar coladeras, pero cada quien escoge su corriente.

La gran derrotada de la jornada se declaró 'soldado' de la Presidenta y anunció que seguirá recorriendo municipios. Traducción: perdió la encuesta pero no la agenda. Y desde la dirigencia nacional insistieron, por enésima vez, en que 'desde Chihuahua se traicionó a la patria', frase que se repite tanto que ya debería venir impresa en las lonas. La unidad del movimiento quedó encomendada al ganador, lo cual es como pedirle a alguien que arme un rompecabezas al que le faltan varias piezas y todas juran que ellas eran la del centro.

En el rubro de las estructuras que también amenazan con venirse abajo, pero de forma más literal, el Colegio de Ingenieros de Juárez advirtió que unas torres emblemáticas están en riesgo de colapso por falta de mantenimiento, porque los propietarios no se ponen de acuerdo. En Parral, quince viviendas del primer cuadro penden de un hilo, la mayoría protegidas por el INAH, lo que significa que están tan cuidadas que no se pueden ni reparar. Patrimonio blindado contra todo, incluido el sentido común.

Y para que el bolsillo tampoco se salvara: el frijol amenaza con llegar a treinta pesos el kilo por los daños en los cultivos de temporal —el mismo temporal que hoy nos tenía nadando—, y el TSJ reconoció que no tiene cifras concentradas de las herencias sin reclamar en el estado. O sea: hay bienes esperando dueño, pero para saber cuáles hay que revisar sentencia por sentencia, a manita. Vaya semana: la ciudad bajo el agua, la política en las nubes y el guisado subiendo de precio. Que alguien pase el achicador.