Boletín del Destiempo: ganó la encuesta, perdió la chamba y le pusieron mariachi de consolación
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Arranco con la escena que retrata el estado del arte de la democracia interna nacional: en el aeropuerto de Puerto Vallarta recibieron al alcalde con licencia de Bahía de Banderas con mariachi, lágrimas y consignas de '¡gobernador!'. Detalle no menor: el mariachi eligió 'Sigo siendo el rey'. O sea, festejaron a lo grande a un señor que, según los propios reportes internos de su partido, ganó la encuesta estatal de Nayarit por diez puntos… y se quedó sin el hueso. La coordinación rumbo a 2027 se la dieron a una senadora que ni siquiera milita en Morena, sino en el Verde, por aquello de la cuota de género. Traducción: gané la rifa, pero el premio se lo llevó la boleta de junto. Nunca un 'sigo siendo el rey' sonó tanto a 'sigo siendo el que se va a casa'.
Y no fue caso aislado: el mismo movimiento que llegó al poder denostando el 'dedazo' definió coordinaciones en siete estados a punta de encuestas que, curiosamente, cuando no cuadran con la aritmética de la paridad o de los acuerdos, se resuelven en la mesa. El dedazo no murió; se puso saco nuevo, aprendió a decir 'criterio de equidad' y ahora sale sonriendo en la foto. Un fuerte aplauso.
En Jalisco, mientras tanto, la creatividad legislativa alcanzó niveles de arte conceptual. Resulta que el Estado no tiene permiso para instalar un cablebús. ¿La solución sensata? No, hombre: cambiar la ley. En el Congreso local proponen reformas para que los municipios puedan operar sus propios cablebuses, otorgar concesiones y hasta coordinar tarifas y 'conexiones'. Todo maravilloso, salvo por un pequeñísimo detalle técnico: primero hay que construirlos. Es como aprobar el reglamento de una autopista que existe únicamente en un PowerPoint. Ya nada más falta la ley que regule los teletransportadores de Tlaquepaque; total, para reglamentar lo inexistente somos primer mundo.
En la costa, la naturaleza decidió mandar dos avisos con acuse de recibo: primero Polo, luego Rachel. Y ahí va Protección Civil de Jalisco con sus 200 elementos y 40 vehículos rumbo a Vallarta y Cihuatlán. Baja la amenaza, elementos que regresan a la base. Sube la amenaza, elementos que vuelven a subirse a los camiones. A este paso el operativo va a acumular más kilómetros que un chofer de plataforma, y con derecho a estampita de viajero frecuente. En las playas ondea bandera roja, el mar aventó piedras al andador y hasta dejó al descubierto nidos de tortuga. La tortuga, al menos, sí puso; es más de lo que puede decir el drenaje de la ciudad.
Hablando de Vallarta, el Consejo de Seguridad presumió una baja de 11.92% en delitos, 100 cámaras nuevas conectadas al C5 y zonas 'Pulso de Vida' en los centros comerciales para proteger a las mujeres. Es decir, la estrategia de seguridad ahora incluye la plaza comercial; consúmase con responsabilidad. Y de pilón, el Home Port para cruceros: seremos el primer puerto de embarque del país. Vallarta va a tener de todo —cámaras, cruceros, catrina monumental de millón y medio de pesos—; lo único que a veces falta es agua, que para eso SEAPAL anda cambiando bombas a marchas forzadas mientras el drenaje colapsa por la basura en las alcantarillas. Prioridades.
El gobernador, por su parte, aterrizó en el lugar 15 nacional con 47.9% de aprobación —sí, por debajo del 50, ese número mágico que separa el 'vamos bien' del 'vamos, pues'—. Eso sí, tuvo tiempo para aclarar que las laterales destrozadas de Lázaro Cárdenas le tocan a Tlaquepaque, no a él. Federalismo puro: el aplauso es del Estado, el pozo es del municipio.
Y para cerrar con la nota que mejor retrata al respetable: en La Barca capturaron a una tigresa de bengala que andaba de paseo. Una tigresa. Suelta. En Los Altos. Uno ya no sabe si preocuparse por el clima, por la política o por la fauna exótica que anda de visita. Pero descuiden: hay 100 cámaras nuevas, seguro alguna la grabó. Nos vemos en el próximo destiempo, cuando el cablebús imaginario nos lleve volando por encima de todo esto.
Y no fue caso aislado: el mismo movimiento que llegó al poder denostando el 'dedazo' definió coordinaciones en siete estados a punta de encuestas que, curiosamente, cuando no cuadran con la aritmética de la paridad o de los acuerdos, se resuelven en la mesa. El dedazo no murió; se puso saco nuevo, aprendió a decir 'criterio de equidad' y ahora sale sonriendo en la foto. Un fuerte aplauso.
En Jalisco, mientras tanto, la creatividad legislativa alcanzó niveles de arte conceptual. Resulta que el Estado no tiene permiso para instalar un cablebús. ¿La solución sensata? No, hombre: cambiar la ley. En el Congreso local proponen reformas para que los municipios puedan operar sus propios cablebuses, otorgar concesiones y hasta coordinar tarifas y 'conexiones'. Todo maravilloso, salvo por un pequeñísimo detalle técnico: primero hay que construirlos. Es como aprobar el reglamento de una autopista que existe únicamente en un PowerPoint. Ya nada más falta la ley que regule los teletransportadores de Tlaquepaque; total, para reglamentar lo inexistente somos primer mundo.
En la costa, la naturaleza decidió mandar dos avisos con acuse de recibo: primero Polo, luego Rachel. Y ahí va Protección Civil de Jalisco con sus 200 elementos y 40 vehículos rumbo a Vallarta y Cihuatlán. Baja la amenaza, elementos que regresan a la base. Sube la amenaza, elementos que vuelven a subirse a los camiones. A este paso el operativo va a acumular más kilómetros que un chofer de plataforma, y con derecho a estampita de viajero frecuente. En las playas ondea bandera roja, el mar aventó piedras al andador y hasta dejó al descubierto nidos de tortuga. La tortuga, al menos, sí puso; es más de lo que puede decir el drenaje de la ciudad.
Hablando de Vallarta, el Consejo de Seguridad presumió una baja de 11.92% en delitos, 100 cámaras nuevas conectadas al C5 y zonas 'Pulso de Vida' en los centros comerciales para proteger a las mujeres. Es decir, la estrategia de seguridad ahora incluye la plaza comercial; consúmase con responsabilidad. Y de pilón, el Home Port para cruceros: seremos el primer puerto de embarque del país. Vallarta va a tener de todo —cámaras, cruceros, catrina monumental de millón y medio de pesos—; lo único que a veces falta es agua, que para eso SEAPAL anda cambiando bombas a marchas forzadas mientras el drenaje colapsa por la basura en las alcantarillas. Prioridades.
El gobernador, por su parte, aterrizó en el lugar 15 nacional con 47.9% de aprobación —sí, por debajo del 50, ese número mágico que separa el 'vamos bien' del 'vamos, pues'—. Eso sí, tuvo tiempo para aclarar que las laterales destrozadas de Lázaro Cárdenas le tocan a Tlaquepaque, no a él. Federalismo puro: el aplauso es del Estado, el pozo es del municipio.
Y para cerrar con la nota que mejor retrata al respetable: en La Barca capturaron a una tigresa de bengala que andaba de paseo. Una tigresa. Suelta. En Los Altos. Uno ya no sabe si preocuparse por el clima, por la política o por la fauna exótica que anda de visita. Pero descuiden: hay 100 cámaras nuevas, seguro alguna la grabó. Nos vemos en el próximo destiempo, cuando el cablebús imaginario nos lleve volando por encima de todo esto.