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El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 7 de octubre, 2026
Michoacán • Nota • 29 de septiembre de 2026

Morelia le pone tarifa al corrido: un millón de pesos por subir al escenario

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El Ayuntamiento de Morelia encontró su nueva vocación: crítico musical con facultades recaudatorias. La ciudad anunció que a Junior H le exigirá los mismos requisitos que a Natanael Cano para poder cantar aquí, lo que incluye una fianza de hasta un millón de pesos. El mensaje es claro: en Morelia puedes entonar corridos tumbados, siempre que primero tumbes el depósito.

Uno entiende el espíritu —regular apologías, cuidar el mensaje—, pero conviene medir la energía del municipio. La misma administración que anda cronometrando al de los corridos tumbados tiene, según su propio secretario del Ayuntamiento, al menos 200 licencias de giros rojos todavía en proceso de revisión, y esta semana aprobó 22 establecimientos de ese ramo. Es decir: para abrir un antro hay ventanilla ágil; para cantar dentro de él, fianza de campeonato.

La lógica es admirable en su selectividad. El cantante paga un millón por si acaso dice algo indebido; el establecimiento donde sonará su música pasa por un trámite que, a este paso, se resolverá más o menos cuando la Universidad Michoacana estrene su prometida democracia. Se revisa el verso con lupa y el permiso con calma.

Que quede claro: nadie extraña que a un artista se le pongan reglas. Lo curioso es la vara con que se mide. En una ciudad con templos en riesgo de colapso, presas en niveles bajos y grifos bajo análisis de laboratorio, el gobierno decidió que la urgencia era emparejar la tarifa artística entre un cantante y otro. Prioridades cristalinas.

Cuando el corrido tumbado en vivo cueste un millón de pesos, habrá que ver qué prefiere el michoacano: pagar la fianza para oírlo en la plaza o, como siempre, ponerlo gratis en la bocina de la camioneta, sin permiso municipal y a todo volumen. Algo me dice que la cultura, esa que tanto se invoca, ya votó.