Ingresar | Crear cuenta

El Destiempo

La noticia, pero a destiempo — sátira y opinión sobre la prensa local de México.

Edición Nacional 7 de octubre, 2026
Michoacán • Nota • 30 de septiembre de 2026

Diputado pide que le expliquen la ley que él mismo ayudó a cocinar

Tamaño de letra
Existen preguntas para todo en la vida, pero pocas tan íntimas como la que planteó esta semana el diputado Bautista Tafolla, del Movimiento del Sombrero: solicitó que le aclararan los alcances de una ley dictaminada por una comisión a la que él pertenece. Es decir, pidió información sobre un guiso al que él mismo le echó la sal.

El Instituto Electoral de Michoacán, con la solemnidad de quien le explica el reglamento del dominó a alguien que ya jugó tres manos, respondió que las candidaturas independientes tendrán prohibido realizar campañas conjuntas. Punto. Fin de la duda. La aclaración, técnicamente impecable, tuvo el efecto colateral de dejar constancia pública de que el legislador leyó lo que firmó… después de firmarlo.

Aquí conviene detenerse en la belleza del procedimiento. En cualquier oficina, cuando uno no entiende un documento, pregunta al que lo redactó. El problema surge cuando el que lo redactó eres tú y la duda persiste. Es el equivalente parlamentario de mandarte un mensaje a ti mismo para acordarte de algo y luego contestarte "¿quién es?".

La anécdota sería una simple travesura de trámite si no retratara, con puntería involuntaria, el estilo de la casa: aquí se legisla primero y se comprende después, en ese orden, y de ser posible con acuse de recibo. Uno esperaría que un integrante de la comisión dictaminadora fuera precisamente el que resuelve las dudas de los demás, no el que las inaugura.

Que conste que preguntar no es pecado; la duda es el principio de la sabiduría, dicen. Lo que ya raya en performance es dudar de la propia obra y esperar que otra institución te la interprete. Al final, el IEM cumplió como cumple la maestra que corrige la tarea que el alumno copió de su propio cuaderno: con paciencia, pero anotando en el margen que la próxima vez conviene leer antes de entregar. En Michoacán, hasta las leyes vienen con instructivo; falta que alguien lo lea antes de aprobarlas.